Además de medicamentos, están disponibles otros tratamientos para ayudarle a controlar el PTSD. Éstos incluyen los siguientes:

El EMDR es una terapia relativamente nueva para sobrevivientes de trauma. Éste incluye componentes de terapia de exposición y terapia cognitiva-conductual, combinado con movimientos oculares. Esto provoca la alteración de la atención. Se cree que esta técnica podría ayudarle a acceder y procesar material traumático.

La terapia grupal le permite compartir su experiencia traumática en un entorno seguro, cohesivo, y de apoyo con otros sobrevivientes de trauma. Un entorno grupal le puede ayudar a alcanzar mayor entendimiento y confianza a medida que enfrenta su ira, dolor, ansiedad, y culpa acerca del trauma. Mediante terapia grupal, usted puede aprender a lidiar con síntomas, recuerdos, y otros aspectos dolorosos de su vida.

La psicoterapia de psicodinámica breve le ayuda a lidiar con conflictos emocionales causados por la experiencia traumática, especialmente si se relacionan con experiencias de la niñez. Este tipo de terapia le ayudará a formar un mayor sentido de auto-estima y a desarrollar maneras más efectivas para pensar, enfrentar, y lidiar con emociones intensas. Su terapeuta le puede ayudar a identificar situaciones actuales que desencadenen recuerdos traumáticos y empeoren los síntomas de PTSD.

La CBT le puede ayudar a examinar sus sentimientos y patrones de pensamiento, aprender a interpretarlos de manera más realista, y aplicar técnicas para lidiar con problemas ante varias situaciones. La CBT puede enseñarle habilidades para lidiar con problemas, como ejercicios de respiración, para reducir la ansiedad, pensamientos negativos, e ira. También podría ayudarle a manejar trauma futuro, reducir su ansiedad por consumir alcohol o drogas para enfrentar problemas, y ayudarle a relacionarse de manera más efectiva con las personas.

Una forma de CBT usada comúnmente con sobrevivientes de trauma es la terapia de exposición.

PET hace énfasis en reducir la evasión de recuerdos traumáticos. Se usan varias técnicas para ayudarle a re-experimentar el trauma en un entorno terapéutico seguro y controlado para que pueda enfrentar y ganar control sobre el temor y angustia que acompañaron al trauma. Éstas incluyen lo siguiente: inundación (por ejemplo, su terapeuta le pide que se enfoque en varios malos recuerdos a la vez), exposición imaginaria (volver a vivir repetidamente los eventos traumáticos en su mente), y exposición en vivo (confrontaciones planeadas con objetos o situaciones que provocan malos recuerdos e incrementan la ansiedad). Estas terapias se pueden realizar gradualmente, usando técnicas de relajación y desensibilización.

En un reciente estudio controlado aleatorio que involucró a 284 mujeres militares que sufrían de PTSD, la exposición prolongada fue significativamente más efectiva para aliviar, e incluso resolver, los síntomas de PTSD que la terapia de apoyo (sin CBT) después de 10 sesiones semanales. * Otros estudios han encontrado que en comparación con EMDR y terapias de entrenamiento en relajación, PET fue el más efectivo para reducir acontecimientos de síntomas de re-experimentación, fue el más eficiente y efectivo para reducir la evasión, y provocó la mayor cantidad de pacientes que ya no reunieron el criterio para PTSD después del tratamiento.