La anemia no es realmente una enfermedad por sí misma. Más bien, es una manifestación de muchas condiciones diferentes, cada una de las cuales tiene su propio plan de control. Sin embargo, hay algunos hábitos del estilo de vida que le ayudarán a mantenerse saludable.

Es importante una nutrición adecuada para una buena salud. En caso de anemia, los nutrientes más importantes son el hierro, ácido fólico, y vitamina B 12. Hable con su médico acerca de si usted necesita tomar suplementos de uno o más de estos nutrientes.

Usted puede aumentar su consumo de hierro al asegurarse de obtener fuentes adecuadas de hierro y vitamina C en su dieta. La vitamina C incrementa la eficiencia de la absorción de hierro dietético en su cuerpo. Debido a que la mayoría de productos de granos en los Estados Unidos están fortificados con ácido fólico, el consumo de panes y pasta puede mejorar su consumo de ácido fólico.

La anemia estresa a su cuerpo y bajo algunas circunstancias podría incrementar los requerimientos de hierro al promover la pérdida sanguínea ligera de los intestinos. Así que aunque el ejercicio es benéfico, usted debería hablar con su médico antes de comenzar un programa de ejercicio. Hacer demasiado ejercicio podría ejercer demandas que podrían ser dañinas sobre su corazón u otros órganos.

Evite productos de tabaco y drogas ilegales y beber alcohol en exceso. Trate de descansar mucho.

Esté al tanto de que los medicamentos sin prescripción y los remedios naturales pueden desempeñar una función en el desarrollo o empeoramiento de la anemia. Por ejemplo, la aspirina puede irritar al estómago y causar sangrado oculto que provoque anemia. Hable con su médico antes de tomar cualquier medicamento sin prescripción o remedios herbales.

Hasta que se identifique su tipo específico de anemia, manténgase en contacto cercano con su médico y discuta cualquier cambio en su rutina o sus síntomas.