Se puede realizar una cirugía para tratar obstrucciones en el tracto reproductivo masculino o para corregir el varicocele, que es la dilatación de las venas que drenan los testículos.

Los procedimientos quirúrgicos incluyen:

Es un procedimiento microquirúrgico que se usa para corregir obstrucciones en el epidídimo, que es el conducto en forma de espiral que conecta los testículos con los conductos que transportan los espermatozoides y se conocen como conductos deferentes. Estas obstrucciones pueden ser causadas por anormalidades congénitas, infecciones como clamidia o tuberculosis, cirugías previas o una vasectomía.

El varicocele es una condición común que se caracteriza por la dilatación de las venas que drenan los testículos. A menudo se desarrolla después de la pubertad, si bien muchas veces no se detecta hasta que se hacen exámenes por problemas de fertilidad. El varicocele es la causa más frecuente de infertilidad masculina. No todos los varicoceles necesitan tratamiento, si bien la mayoría de los médicos recomienda tratarlos si es infértil. Aún cuando no representa un riesgo para la salud, puede contribuir a deteriorar la fertilidad con el paso del tiempo.

En general, esta cirugía es un procedimiento ambulatorio y consta de una pequeña incisión justo debajo de la ingle. El procedimiento puede realizarse con anestesia local o general. El cirujano puede utilizar un microscopio para encontrar y conservar las arterias delgadas que llevan la sangre a los testículos. La laparoscopia, que implica insertar un tubo delgado montado con una cámara de video a través de una pequeña incisión abdominal, también puede utilizarse para reparar el varicocele.