Parte del tratamiento de una apoplejía incluye cambios en el estilo de vida para reducir el riesgo de padecer otra apoplejía. También debe hacer un seguimiento con el neurólogo.

La amplia investigación realizada ha establecido que fumar es un factor de riesgo de apoplejía e ataque cardíaco. Si fuma, consulte a su médico sobre las estrategias para dejar de fumar. También debe evitar exponerse a humo de segunda mano.

Una dietabaja en grasa saturada, grasas trans y colesterol y rica en granos integrales, frutas y verduras ayudará a disminuir los niveles de colesterol, la presión arterial y el peso corporal, tres factores de riesgo de apoplejía. Pida a su médico o dietista que le indique un plan de alimentación balanceado.

Siga las recomendaciones de su médico sobre la actividad física. Elija ejercicios que disfrute y sean seguros para usted. Esfuércese por mantener un programa de ejercicios que lo mantenga en buen estado físico y en un peso saludable. Para la mayoría de las personas, este programa incluye caminar rápido o realizar una actividad aeróbica durante al menos 30 minutos por día. Si ha tenido una apoplejía isquémica o AIT, intente realizar ejercicios al menos 30 minutos una a tres veces por semana. Consulte con el médico antes de comenzar un programa.

Tener sobrepeso u obesidad está asociado con un mayor riesgo de apoplejía. Bajar de peso reduce ese riesgo. Para perder peso, consuma menos calorías de las que gasta. Para mantener un peso saludable, consuma un número igual de calorías de las que gasta.

El consumo excesivo de alcohol incrementa su riesgo de apoplejía, pero parece que el consumo moderado de alcohol en realidad reduce el riesgo. Algunos estudios sugieren que una bebida al día para las mujeres y dos bebidas al día para los hombres puede ser benéfico para el sistema cardiovascular. Los expertos están de acuerdo en que si usted ya no bebe alcohol, no necesita comenzar a hacerlo debido a esta recomendación. Si usted bebe alcohol, consulte con su médico para determinar la cantidad que es saludable para usted.

La presión arterial elevada es uno de los principales factores de riesgo de apoplejía. Al disminuir su presión arterial puede reducir el riesgo de repetición de apoplejía u otro accidente vascular en hasta 40%. Consulte con su médico acerca del mejor tratamiento para reducir su presión arterial. Es posible que deba efectuar cambios en su estilo de vida, como bajar de peso, comer una dieta más sana y limitar su consumo de alcohol. Es posible que también deba tomar medicamentos para disminuir su presión arterial.

El colesterol total alto y LDL ("malo") pueden aumentar su riesgo de apoplejía. Si ha tenido una apoplejía y tiene colesterol alto, es posible que su médico le recomiende cambios en su estilo de vida, como comer una dieta más sana y aumentar su actividad física. Es posible que su médico también le prescriba medicamentos para disminuir el colesterol.

Si usted tiene diabetes, tiene riesgo incrementado de vasculopatías. Mientras mejor controle sus niveles de azúcar en sangre, más lento avanzará su cardiopatía (y otras complicaciones). Trabaje con su médico y un dietista para desarrollar una dieta y un plan de ejercicios que le ayude a controlar su azúcar en sangre.