El diagnóstico es un proceso para confirmar la presencia de cáncer y obtener la información necesaria sobre el cáncer para tomar decisiones con respecto al tratamiento. Si usted tiene señales y síntomas que concuerden con cáncer o ha dado resultado positivo en un examen de revisión, su médico ordenará una o más pruebas de diagnóstico que se encuentran en las tres siguientes categorías:

Exámenes de Laboratorio

Si bien existen muchos tipos diferentes de exámenes de laboratorio, los más comunes implican el análisis de una muestra de sangre. Mientras que los resultados de algunos análisis de sangre se registran simplemente como positivos o negativos, en muchos se establece un valor numérico que se compara con un rango normal de valores, que tienen en cuenta las variaciones inevitables de una persona a otra. También se les puede revisar contra cambios de exámenes previos (con frecuencia los médicos se refieren a estos resultados como cambios de línea de base).

Dependiendo de sus resultados, los exámenes de diagnóstico con frecuencia conllevan a exámenes adicionales. Excepto en casos poco comunes, como la leucemia, no hay examen sanguíneo que pueda diagnosticar o descartar definitivamente cáncer. Más bien, los exámenes de sangre se usan para detectar los efectos indirectos del cáncer.

Los médicos usan hemogramas completos para identificar los efectos nocivos de un cáncer o de su tratamiento. Por ejemplo, el cáncer que se ha propagado a la médula ósea puede dañar la función de la producción de células sanguíneas causando una disminución detectable en los conteos de glóbulos rojos, glóbulos blancos, y plaquetas. De manera similar, muchos medicamentos quimioterapéuticos son tóxicos para la médula ósea y producen los mismos efectos en los conteos celulares.

Algunos exámenes de sangre detectan anormalidades en órganos en particular. Por ejemplo, los exámenes de creatinina sérica detectan anomalías en los riñones. Algunas veces, los tumores óseos pueden causar niveles anormalmente altos de fosfatasa alcalina, y el cáncer de hígado puede provocar niveles anormalmente altos de algunas enzimas hepáticas.

Los marcadores de tumores son sustancias que a menudo se detectan en cantidades más altas de lo normal en la sangre, la orina o los tejidos del cuerpo de las personas que tienen ciertos tipos de cáncer. Los marcadores de tumores son producidos ya sea por el tumor mismo, por el cuerpo en respuesta a la presencia de cáncer, o por algunas condiciones benignas (no cancerosas). Vea el cuadro de Foco abajo para obtener más información con respecto a marcadores de tumores.



Cuadro de foco: marcadores de tumores

Actualmente, el principal uso de marcadores de tumores es valorar la respuesta de un cáncer al tratamiento y revisar reaparición. Los científicos continúan estudiando los usos de los marcadores de tumores incluyendo su función en la detección temprana y diagnóstico de cáncer. Sin embargo, la mayoría de marcadores de tumores no son lo suficientemente sensibles o específicos para que se usen de rutina para revisión y diagnóstico. El antígeno prostático específico para detectar el cáncer de próstata a tiempo se usa ampliamente, pero sigue siendo controversial. Si a usted lo van a evaluar en busca de cáncer, podría querer preguntar a su médico acerca de la función de los marcadores de tumores en el diagnóstico y tratamiento de su tumor específico.

La Tabla 2 enlista brevemente marcadores de tumores seleccionados, y los tipos de cáncer con los que están asociados.

Tabla 2: marcadores de tumores

Marcador de Tumor

Tipo de Cáncer

Condiciones Benignas

Alfa-fetoproteína (AFP)

Cáncer de hígado, testículo u ovario; ocasionalmente cáncer de estómago

Cirrosis, hepatitis, ataxia telangiectasia, síndrome de Wiskott-Aldrich, embarazo

Antígeno carcinoembrionico (CEA)

Cáncer colorrectal, melanoma, linfoma, y cáncer de seno, pulmón, páncreas, estómago, cervix, vejiga, riñón, tiroides, hígado, y ovario

Enfermedad intestinal inflamatoria,pancreatitis y enfermedad hepática. Usar tabaco también puede elevar los niveles de CEA por encima de lo normal

Gonadotropina humana coriónica (HCG)

Coriocarcinoma (un cáncer atípico del útero), enfermedad trofoblástica (un cáncer atípico que se desarrolla a partir de un óvulo fecundado anormalmente), cáncer de testículos, ovario, hígado, estómago, páncreas y pulmón

El embarazo y el consumo de marihuana también pueden causar niveles elevados de HCG

Calcitonina

Carcinoma medular de la tiroides, tipos de cáncer de pulmón

NA

Antígeno específico de próstata (PSA)

Cáncer de próstata

Prostatitis (inflamación de la próstata) e hiperplasia prostática benigna (HPB)

CA-125

Cáncer de ovario, útero, cuello de útero, páncreas, hígado, colon, mamas, pulmón y tubo digestivo

Endometriosis, enfermedad pélvica inflamatoria, peritonitis, pancreatitis y enfermedad hepática

Beta-2-microglobulina (B2M)

Mieloma múltiple,linfomas

NA

Antígeno de tumor de vejiga (BTA)

Cáncer de la vejiga

NA

CA 19.9

Cáncer pancreático

Pancreatitis

Estudios de Imagenología

El cáncer es difícil de encontrar, especialmente en sus primeras etapas, aún para algunos tipos de cáncer entre más temprano se detecte, es mejor. Con frecuencia, las técnicas de diagnóstico por imagen (métodos para producir imágenes del interior del cuerpo) son sumamente útiles para detectar a tiempo los tipos cáncer que son demasiado pequeños para ser detectados por otros medios. La imagen también se puede usar para determinar si se ha propagado el cáncer y dónde lo ha hecho, para planear terapia quirúrgica y otras formas de terapia, y para detectar reapariciones después del tratamiento. Aunque los estudios de imagen pueden ser altamente sugestivos de cáncer, por sí mismos son incapaces de distinguir entre tumores benignos y malignos. Se requiere una biopsia para esto.

Existen dos variedades básicas de estudios de imagen: los que usan ondas de energía electromagnética o partículas de alta energía (rayos gamma, rayos X, ondas de radio y positrones) y los que usan ondas sonoras de alta frecuencia. La Tabla 3 enlista exámenes de imagenología usados comúnmente para detectar cáncer.

Tabla 3: estudios de diagnóstico por imagen seleccionados que se usan para detectar cáncer

Estudio

Medios de Producción de Imágenes

Radiografías de tórax

Rayos X

Radiografías de los huesos

Rayos X

Estudios de contraste

Rayos X

Mamografías

Rayos X

Tomografías computarizadas (TC)

Rayos X

Gammagrafías óseas

Rayos gamma

Imagen de resonancia magnética (MRI)

Ondas de radio

Tomografía por emisión de positrones (PET, por sus siglas en inglés)

Positrones

Ultrasonido

Ondas sonoras

Las radiografías de tórax y huesos son imágenes creadas con rayos X. Para crear la imagen, se emiten rayos X a través del paciente, que a la vez se proyectan sobre una película fotográfica. La manera en la que aparecen los tejidos en la radiografía tiene que ver con su densidad. El tejido de alta densidad, como hueso, absorbe muchos rayos X y aparece blanco en la radiografía desarrollada. El tejido de baja densidad, como el aire en sus pulmones absorbe pocos o nada de rayos X y aparece negro. Los tumores en el pecho por lo general aparecen de grises a blancos en la película. El cáncer que involucra a los huesos aparecerá aún más blanco que el tejido óseo normal circundante.

Los mamogramas son imágenes de los senos. Éstos pueden identificar una anormalidad y con frecuencia sugieren la probabilidad de cáncer, pero los mamogramas no pueden diagnosticar cáncer. Pulse aquí para conocer más acerca de mamogramas.

Los estudios de contraste usan materiales especiales que absorben los rayos X de manera eficiente. Eso permite crear imágenes que, de lo contrario, no podrían verse con los rayos X solamente. Un ejemplo común es un enema de bario de contraste de aire, en el cual se inserta material líquido de contraste dentro del recto llenando éste y el colon. Las imágenes de rayos X resaltan claramente el bario a medida que cubre el revestimiento de mucosa.

La tomografía computarizada (TC) (antes llamada tomografía axial computarizada [TAC]) también usa rayos X para crear imágenes. Sin embargo, a diferencia de estudios simples de rayos X, el área de interés no se ve como un todo, sino como miles de vistas transversales. Los datos de cada vista se envían a una computadora, la cual detecta mínimas diferencias en densidad de tejido y crea una imagen compuesta basada en estas diferencias. El resultado es una vista detallada y precisa de estructuras internas. Pulse aquí para obtener más información acerca de tomografías computarizadas abdominales y de la cabeza.

Las gammagrafías óseas son imágenes del esqueleto que resaltan los lugares de metástasis ósea. Para realizar un escáner óseo radionucléido, el radiólogo inyecta una sustancia radioactiva dentro de la sangre, la cual de preferencia se toma por las células cancerígenas que se dividen activamente. Esta área de actividad celular incrementada aparece en una cámara especial fuera del cuerpo como "zonas calientes" en relación con el hueso normal circundante. Pulse aquí para conocer más acerca de escáneres óseos.

La imagen de resonancia magnética (IRM) crea imágenes mediante campos magnéticos y ondas de radio. En las MRI, el cuerpo es expuesto a fuertes campos magnéticos mientras se envían ondas de radio a través del área del cuerpo que se va a estudiar. Las ondas de radio que pasan a través de los diferentes tejidos alteran el campo magnético, causando que se emitan señales. Las señales se procesan por una computadora y se traducen en una imagen. Pulse aquí para conocer más acerca de MRI.

Si bien la tomografía por emisión de positrones (PET) se usa más que nada de forma experimental, a veces es útil para evaluar los tipos de cáncer para los cuales los estudios de diagnóstico por imagen más comunes han revelado resultados cuestionables. La revisión PET usa sustancias especiales llamadas isótopos para crear imágenes. Pulse aquí para conocer más acerca de PET.

La ecografía usa ondas sonoras de alta frecuencia para crear imágenes, como un submarino que usa el sónar para identificar objetos en su camino. Cuando estas ondas sonoras rebotan en estructuras interiores, arrojan cambios dependiendo de la naturaleza del tejido que las refleja. El reflejo diferencial de ondas sonoras se usa para crear una imagen. El ultrasonido se usa comúnmente para detectar algunos tumores abdominales como ováricos, pancreáticos, y hepáticos. Pulse aquí para conocer más acerca de ultrasonidos abdominales.

Biopsia de Tejido

Para obtener un diagnóstico concluyente de cáncer se requiere, en última instancia, una biopsia (muestra) del tejido que se presume canceroso. Dependiendo de sus ubicaciones, por lo general las muestras de tejido son recolectadas por un cirujano y se le dan a un patólogo, quien las examina bajo un microscopio para determinar si contienen cáncer u otras células preocupantes. Las biopsias de tejido generalmente se realizan en una de cuatro maneras:

  • Biopsia superficial
  • Biopsia con fibra óptica
  • Biopsia con aguja
  • Biopsia quirúrgica

La biopsia superficial se usa cuando se puede acceder fácilmente a una muestra de célula o de tejido en la superficie del cuerpo. Éstas rara vez requieren un cirujano y se pueden realizar durante un procedimiento sencillo realizado en el consultorio. Ejemplos incluyen una biopsia cutánea o cultivo de Papanicolaou.

En la , el médico observa las áreas internas del cuerpo con un tubo delgado y flexible que tiene una luz, una cámara y diversos instrumentos quirúrgicos. El tubo se inserta directamente dentro de un órgano o cavidad corporal como el abdomen, pecho, bronquios, esófago, o intestinos. El nombre de la prueba refleja la parte del cuerpo que se va a estudiar. Por ejemplo, endoscopía superior, se usa para estudiar el tracto gastrointestinal superior (esófago, estómago, y duodeno), mientras que la broncoscopía se usa para evaluar los pasajes de aire de los pulmones. Si el médico ve un área sospechosa durante la prueba, él tomará una biopsia y la enviará con el laboratorio del patólogo para su diagnóstico.

En la biopsia de aguja, se inserta una aguja en el presunto tumor y se extrae una muestra pequeña de células o tejido. Existen tres tipos de biopsias de aguja:

  • Aspiración con aguja fina
  • Biopsia con aguja gruesa
  • Biopsia con aguja gruesa estereotáctica

En la aspiración con aguja fina, se succiona líquido y células del tumor con una aguja delgada Esto se usa comúnmente para evaluar abultamientos sospechosos en el seno. En la biopsia con aguja gruesa, se inserta una aguja más grande y se extrae una parte del tejido del tumor sólido. La biopsia con aguja gruesa estereotáctica es una variante de la biopsia con aguja gruesa en la cual se usa una cámara para obtener imágenes digitales con el fin de proyectar una imagen del tumor en la pantalla y calcular sus coordinadas tridimensionales (la ubicación en el espacio) con la computadora. Este proceso permite que el médico coloque la aguja exactamente en el lugar correcto para obtener la muestra deseada.

Si no es posible acceder a un tumor con una biopsia endoscópica o con aguja, el médico puede optar por hacer una biopsia quirúrgica. Una biopsia quirúrgica puede ser excisional o incisional. En una biopsia excisional, el cirujano retira el tumor completo y algún tejido normal circundante. En una biopsia incisional, el médico retira sólo una porción del tumor. Si hay cáncer presente, se puede retirar el tumor completo inmediatamente o durante otra operación.