Existen tres posibles objetivos para el tratamiento de cáncer:

  • Cura. Idealmente, todas las células cancerosas se aniquilan o retiran del cuerpo y no regresan.
  • Control. Si no es posible la cura, el objetivo del tratamiento es controlar la enfermedad para extender la vida mientras se preserva su calidad lo más posible.
  • Paliar. Si el cáncer está avanzado, el principal objetivo es mantener la cantidad de vida sin intentar extenderla.

En general, su médico tiene cinco tipos de tratamiento de los cuales elegir:

Cirugía

La cirugía se usa para retirar parcial o completamente un tumor. La cirugía es más exitosa para tumores sólidos que se localizan y no han invadido los tejidos circundantes ni han tenido metástasis a distintos sitios. Además de retirar el tumor mismo, un cirujano retirará un margen de tejido normal alrededor del tumor y algunas veces los nódulos linfáticos que drenan esa región del cuerpo.

El objetivo principal de la cirugía es completar la extirpación del tumor. Desafortunadamente, en casos en los que el cáncer ya se ha propagado, esto puede no ser posible. Bajo estas circunstancias, los cirujanos pueden igualmente extraer parte del tumor, en un procedimiento conocido como resección, para aliviar los síntomas o aumentar la eficacia de otras terapias, como la quimioterapia o la radiación. Para conocer más acerca de procedimientos quirúrgicos específicos usados para tratar cáncer, vea la monografía de tratamiento con cirugía.

Radiación

La radioterapia es el uso de radiación de alta energía para destruir células cancerosas al dañar irreparablemente su ADN. En la mayoría de los casos, la radiación se administra repetidamente desde una fuente externa del cuerpo. Formas incluyen:

  • Terapia de rayos externa, en la cual un haz de radiación de un equipo de tratamiento se dirige a partes limitadas del cuerpo para matar el tumor primario y/o matar depósitos tumorales microscópicos en zonas cercanas al tumor, como los nódulos linfáticos regionales. Radiocirugía estereotáctica es otro método de entrega de altas dosis de radiación muy bien dirigidas a un área limitada para tratar el cáncer y limitar la lesión a tejidos circundantes.
  • Braquiterapia, en la cual mediante una cirugía se coloca material radiactivo (sellado en un alambre, catéter o tubo delgado) directamente dentro o cerca del tumor.
  • Radioterapia intraoperatoria, que combina radiación y cirugía. Después que el cirujano retira la mayor parte posible del tumor, se administra una grande dosis de radiación directamente al centro del tumor y áreas cercanas.
  • Terapia fotodiná en la cual se inyectan en el torrente sanguíneo fotosensibilizadores, o moléculas sensibles a luz, que son absorbidos por células de todo el cuerpo, pero de forma preferencial por células cancerosas. Posteriormente, cuando las células cancerosas se exponen a la luz láser, los fotosensibilizadores se activan dando como resultado daño y muerte celular.
  • Hipertermia, en la cual los tejidos del cuerpo son expuestos a altas temperaturas (hasta 106 ºF) con el fin de dañar las células cancerosas y lograr que las que sobreviven sean más sensibles a los efectos de la radiación.

Como la cirugía, la radioterapia algunas veces se puede usar para paliación (para aliviar el dolor causado por un tumor). Por ejemplo, es común usar radioterapia para tratar el cáncer que se ha propagado a la columna, el cual es extremadamente doloroso y puede dar como resultado fracturas o lesiones en la columna vertebral. Sin embargo, no se espera que la radiación elimine en cáncer. Para conocer más acerca de terapias específicas de radiación usadas para tratar cáncer, vea la monografía de radioterapia.

Quimioterapia

La quimioterapia es el tratamiento para el cáncer con medicamentos que inhibe el crecimiento de células cancerosas. Dos términos que se suelen usar para describir la quimioterapia son antineoplásica (lo que significa anticáncer) y citotóxica (que mata células)

La quimioterapia se usa para tratar muchos tipos de cáncer, ya sea sola o en combinación con otros tratamientos. Se diferencia de la cirugía o radiación en que casi siempre se usa como un tratamiento sistémico, lo cual significa que el medicamento viaja por todo el cuerpo a través del torrente sanguíneo en lugar de confinarse a un área. Esto hace a la quimioterapia la primera elección para el cáncer metastático debido a que puede llegar a células que podrían ya haberse propagado por todo el cuerpo.

Actualmente se usan más de 100 medicamentos para quimioterapia (con frecuencia en combinación) y la lista está creciendo constantemente. Estos medicamentos varían ampliamente en su composición química, administración, indicaciones, y efectos secundarios. Generalmente se necesita gran cuidado cuando se administra quimioterapia a causa de la severidad de las reacciones tóxicas y adversas. Para conocer más acerca de agentes específicos de quimioterapia usados para tratar cáncer, vea la monografía de tratamiento con quimioterapia.

Terapias Biológicas

Además de localizar y destruir las bacterias y virus que nos enferman, el sistema inmune es responsable de buscar y destruir células cancerosas antes de que proliferen. Si por alguna razón el sistema inmune es incapaz de limpiar exitosamente al cuerpo de células cancerosas enemigas, aún podría ser posible convencer al sistema en la batalla. Los científicos han desarrollado una clase de sustancias conocidas como modificadores biológi que mejoran la capacidad destructora de tumores del sistema inmune. Una de las varias formas en que los BRM pueden lograr esto es aumentando la actividad de los mensajeros químicos ( citocinas) que estimulan a las células citotóxicas a luchar. Para conocer más acerca de agentes biológicos específicos usados para tratar cáncer, vea la monografía de tratamiento con terapias biológicas.

Terapias Hormonales

El crecimiento de algunos tumores es estimulado por la presencia de hormonas. Las terapias hormonales bloquean los receptores de hormonas de algunas células cancerosas, desalentando su proliferación. El medicamento antiestrógeno tamoxifeno es el mejor ejemplo de una terapia hormonal efectiva para el cáncer de seno. De manera similar, la castración química o quirúrgica se puede usar para tratar el cáncer de próstata, otro tumor que responde a hormonas. Como la quimioterapia, las terapias hormonales se administran sistémicamente, pero generalmente se toleran mejor. Para conocer más acerca de agentes hormonales específicos usados para tratar cáncer, vea la monografía de tratamiento con terapias hormonales.

Valorar la Efectividad del Tratamiento

El éxito del tratamiento para el cáncer se puede medir de varias maneras:

  • Índices de respuesta
  • Índices de supervivencia
  • Toxicidades limitantes de dosis

Los índices de respuesta (también llamados índices de remisión) indican el porcentaje de pacientes cuya enfermedad entra en remisión después del tratamiento. Los índices de respuesta pueden ser parciales o completos. Un índice de respuesta parcial indica un 50% de reducción en el tamaño del tumor primario y ninguna zona nueva de cáncer. Un índice de respuesta completa es la ausencia de cáncer detectable. Generalmente, los índices de respuesta se usan para describir quimioterapia y tratamientos hormonales en lugar de cirugía o radiación.

Los índices de supervivencia se expresan como el porcentaje de pacientes vivos después de un período determinado. En el cáncer, es común medir índices de supervivencia de 5 años, los cuales representan el número de personas con cáncer que aún están vivas cinco años después del diagnóstico, independientemente si persiste o no el cáncer en ese momento.

Aunque los índices de supervivencia de cinco años con frecuencia se usan para expresar la efectividad de tratamientos, no dicen nada sobre el número de personas que están curadas permanentemente de su cáncer. Tampoco se deberían usar para predecir el pronóstico de una persona. Los índices de supervivencia de cinco años no necesariamente reflejan avances actuales en el tratamiento del cáncer, y no siempre toman en cuenta numerosos factores individuales que pueden influir en la supervivencia, como los métodos de detección, protocolos de tratamiento, enfermedades simultáneas, etapa del tumor al momento del diagnóstico, o comportamientos personales, lo cual puede influir en los índices de supervivencia.

Las toxicidades limitadoras de la dosis son efectos adversos graves que impiden el uso de dosis mayores y más eficaces de quimioterapia o radioterapia. Por ejemplo, la dosis máxima de quimioterapia se restringe por el efecto tóxico que tiene sobre la médula ósea ( mielosupresión) .