En la mayoría de los casos, el mejor momento para diagnosticar cáncer es antes de que produzca señales o síntomas en absoluto. Pero, si esto no es posible, es importante saber qué tipo de resultados clínicos pueden indicar cáncer. Un signo es un indicador objetivo de una anomalía o de un problema que normalmente detecta e interpreta un médico. Ejemplos incluyen presión arterial, temperatura, masas, y pérdida de peso. Un síntoma es un informe subjetivo que da el paciente. Ejemplos incluyen dolor, mareos, y dolor de cabeza. Según el National Cancer Institute, las señales y síntomas más comunes de cáncer incluyen:

  • Engrosamiento o bulto en la mama o en cualquier otra parte del cuerpo, que incluye la inflamación persistente de los nódulos linfáticos
  • Cambio evidente en una verruga o un lunar
  • Llagas que no se curan
  • Tos persistente o ronquera
  • Cambios persistentes en los hábitos intestinales o vesicales
  • Indigestión persistente o dificultad para tragar
  • Cambios inexplicables en el peso (subir o bajar de peso) o cambio en el contorno del cuerpo
  • Sangrado o secreción inusual

Ciertamente, en la mayoría de los casos estos síntomas no son causados por cáncer. Estos se pueden deber a infecciones, tumores benignos, u otros problemas médicos. Sin embargo, si usted está experimentando alguno de estos síntomas, su médico debería ser quien tome la determinación.

Su médico tomará un historial médico completo y realizará una examinación física de rutina. El historial incluirá información importante como una descripción detallada de sus síntomas actuales, enfermedades pasadas y en curso, historial familiar de cáncer, o exposición a agentes sospechosos por causar cáncer. Durante el examen físico, su médico revisará cuidadosamente cualquier anormalidad sospechosa como masas, alteraciones en la textura o color de la piel, o una inflamación inusual de los nódulos linfáticos u otros órganos. Para conocer más acerca de las posibles causas de cáncer, vea la sección de causas de cáncer en Cáncer 101.

Su médico combinará toda la información de su historial y examen físico para determinar la probabilidad de cáncer. Con base en esta valoración, él podría realizar pruebas específicas diseñadas para detectar el cáncer, o si es poco probable un diagnóstico de cáncer, enseñarle cuáles señales y síntomas buscar en el futuro.