PD_Global Business_Economy_52282 En 1997, se aceptó la Declaración de Derechos y Responsabilidades del Consumidor. Se conoce de manera más común como la Declaración de Derechos de los Pacientes y cubre su relación con aseguradores, planes de salud y todos aquellos individuos en el sistema de salud. Al igual que la mayoría de los derechos, se acompaña de ciertas obligaciones para asumir un papel activo que haga que el sistema funcione correctamente.

Por una vez, ésta es una iniciativa de gobierno que es relativamente fácil de entender ya que está fundamentada en el sentido común, en prácticas comerciales sensatas y, en algunos casos, en los antiguos buenos modales.

Los Objetivos

La Declaración de Derechos de los Pacientes se diseñó para fortalecer la confianza del consumidor en el sistema de salud, proporcionar fundamentos sólidos sobre los cuales construir relaciones de calidad entre el doctor y el paciente, y explicar con detalle los derechos de los pacientes a recibir buenos cuidados. También obliga a los pacientes a formar parte activa en el manejo de su propia salud.

La Declaración establece normas con base en el ideal de que ningún paciente, al igual que ningún ciudadano, debe tener más derechos que cualquier otro. Esta declaración se aplica a usted ya sea que esté inscrito en Medicare o Medicaid o sea un veterano o empleado de gobierno, o ya sea que tenga cobertura por parte de un patrón o adquiera su propio seguro de salud, e incluso si no cuenta con cobertura de salud en absoluto.

Más allá de la creencia básica en la igualdad entre los pacientes, la Declaración incorpora algunas otras actitudes americanas comúnmente aceptadas. Éstas son:

  • Estados Unidos debe procurar ofrecer cuidado de la salud a todos los individuos.
  • Nadie debe ir a la quiebra tratando de pagar las cuentas de una enfermedad catastrófica.
  • La cobertura de salud debe ser asequible.
  • Las personas que son particularmente vulnerables merecen ayuda adicional.
  • Los aseguradores de salud deben usar sus primas para pagar una cantidad razonable del costo de los cuidados.
  • Se debe alentar a las personas a participar en los ensayos clínicos que den como resultado nuevos medicamentos y mejores enfoques contra las enfermedades.

Sus Derechos

A continuación se presentan algunos derechos de los pacientes contenidos en la Declaración:

Debe poder recibir información precisa y fácil de entender acerca de los planes de salud, de los médicos y de hospitales y clínicas para que pueda elegir sus cuidados de manera inteligente.

Esto significa que usted debe:

  • Hacer que le expliquen con claridad y precisión los detalles de su plan de salud
  • Poder aprender rápidamente acerca de la educación, aprobación, experiencia y cualquier mala nota en los registros profesionales de los médicos.
  • Poder adquirir rápidamente una variedad de estadísticas en hospitales y clínicas, incluyendo con qué frecuencia se han llevado a cabo allí ciertos procedimientos, comparaciones entre ellos y otras instituciones y cómo presentar reclamaciones contra ellos.

Todos los planes de salud deben ofrecerle una gama lo suficientemente amplia de opciones de cobertura para que no tenga que estar en espera de cualquier servicio que necesite. Las mujeres deben tener una selección de profesionales ginecológicos y obstétricos, y cualquier persona que necesite los servicios de un especialista debe poder conseguirlos. Si los planes no satisfacen estas disposiciones básicas, tiene derecho a buscar los cuidados fuera del plan sin costo adicional.

Además, cualquier consumidor que involuntariamente pierda su cobertura de salud mientras es tratado por una enfermedad crónica o discapacitante, o mientras se encuentre en los dos últimos trimestres del embarazo, tiene derecho a seguir consultando a sus especialistas hasta por tres meses después de haber perdido la cobertura, o, en el caso de mujeres embarazadas, hasta el transcurso habitual de cuidados después de terminado el parto. Los médicos que siguen tratando a dichos pacientes deben aceptar las tasas del plan como pago completo y transferir puntualmente los registros a otras agencias como sea necesario.

No necesita permiso anticipado para usar los servicios de urgencias si tiene síntomas que una "persona no profesional prudente," lo que significa una persona razonable, consideraría una urgencia. Aunque esta estipulación puede parecer algo confusa, tiene la intención de evitar que las personas abusen de la conveniencia de las salas de urgencias en lugar de programar citas en el consultorio de un médico. Este derecho también protege a los pacientes al asegurarse de que no se les retengan los servicios de urgencias por medio de planes de salud que intentan ahorrar dinero.

Los planes de salud deben informarle dónde se localizan los servicios de urgencias cercanos a usted y lo que se espera que pague cuando los use. No debe ser sancionado si las instalaciones más cercanas disponibles para usted durante una urgencia no se encuentran en su área. Las personas que trabajan en los departamentos de urgencias deben estar en contacto con su plan de salud en cuanto sea posible.

Es su responsabilidad programar citas antes de que las urgencias se presenten cuando sea posible, incluso si eso significa que tiene que tomar tiempo libre en el trabajo o encontrar transporte a destinos más lejanos que el hospital más cercano. Sus planes de salud deben proporcionar acceso fácil a médicos y proporcionar oportunidades adecuadas de cuidados.

Sin embargo, si tiene una buena razón para creer que está en problemas y no debe esperar para consultar a un médico, se le debe permitir usar los servicios de emergencia.

Se le debe proporcionar toda la información que necesite para tomar decisiones acerca del cuidado de su salud. Nadie más puede tomar esas decisiones por usted, excepto bajo las siguientes condiciones:

  • Si no es capaz de tomar decisiones (debido a razones de salud física o mental) y ha cedido legalmente ese derecho a un miembro de la familia o amigo designado
  • Si es responsabilidad de una persona asignada a usted por medio de la corte

Ya no es aceptable para los médicos y otros ocultarle hechos, aunque pueda ser difícil que usted los acepte. Si tiene problemas para entender lo que están diciendo, o para tomar decisiones con base en lo que ha aprendido, tiene derecho a conseguir ayuda.

Los médicos y otros profesionales de la salud pueden recomendar un curso de acción particular, pero se le debe informar de todas las otras opciones y se le debe dar la oportunidad de considerar cuidadosamente estas opciones antes de proceder.

Tiene derecho a rechazar el tratamiento. Para asegurarse de que puede ejercer ese derecho, es mejor explicar con detalle de manera anticipada qué tipo de tratamientos desea o no desea en caso de que enferme gravemente y no pueda hablar por sí mismo. Un "testamento en vida" es una buena forma de hacer esto. Para obtener más información acerca de los testamentos en vida y temas relacionados, vea el artículo en esta serie titulado Fin de los Cuidados para la Vida.

Se le debe tratar con respeto y buenos modales, y no puede ser discriminado por ninguna razón, incluyendo sexo, edad, raza, nacionalidad, religión, orientación sexual o discapacidad.

Los médicos lo deben atender en cuanto sea posible y no dejarlo esperar más de lo necesario. Una vez que lo atiendan, deben tratar de darle todo el tiempo que necesite para entender sus diagnosticos y explicar sus opciones de tratamiento.

A su vez, usted debe tratar a los médicos de manera apropiada y hacer lo que pueda para promover el respeto mutuo.

Los médicos y los aseguradores no pueden discutir su historial clínico con patrones o cualquier otra persona a menos que usted se los permita, excepto si el intercambio de información es necesario para su cuidado, y en algunos casos donde la ley o la salud pública están involucradas. Para obtener más información sobre sus derechos a la privacidad, vea el artículo en esta serie titulado HIPAA: Su Derecho al Cuidado de la Salud y a la Privacidad.

Tiene derecho al acceso de cualquier y de todos sus registros de salud. Esto le da la responsabilidad de saber lo que hay en esos registros y de averiguar si alguien ha tenido acceso no autorizado a ellos.

Tiene derecho a reportar y a buscar resoluciones rápidas a cualquier problema que tenga con el cuidado de su salud. Los asuntos que puedan ser de importancia para usted incluyen facturación, tratamiento denegado, tiempos de espera, cómo ha sido tratado y carencia de servicios.

Todos los planes de salud, médicos e instituciones relacionadas deben tener sistemas internos en el lugar para manejar tanto las reclamaciones como las solicitudes. El proceso para éstas debe ser fácil de entender y participar, y se le deben dar a conocer todas las reglas.

Si necesita ayuda externa, puede recurrir a agentes con aprobación estatal y a otras agencias de protección establecidas por cada estado.

Sus Responsabilidades

Además de proteger sus derechos, la Declaración de Derechos de los Pacientes también enlista cosas específicas que debe hacer para ayudar a mejorar la calidad de sus cuidados y las relaciones que establece con los médicos.

Éstas incluyen comer sanamente, hacer un esfuerzo por dejar malos hábitos tales como fumar, asumir un interés activo por las opiniones y consejos de sus médicos, llevar a cabo los tratamientos sobre los que usted y sus médicos han llegado a un acuerdo (incluyendo tomar medicamentos con responsabilidad) y decir a sus médicos lo que necesitan saber.

Otras responsabilidades incluyen tener cuidado de no propagar la enfermedad, mostrar respeto por los trabajadores de la salud, tomar tiempo para entender sus planes de salud, hacer lo mejor que pueda para pagar sus cuentas, reportar fraude si es testigo de ello y seguir el reglamento que rige su plan de salud.