En el caso de las personas que sufren de dolor crónico de leve a moderado, los medicamentos pueden ofrecer alivio. Pero muchas personas encuentran que logran un control a largo plazo de su dolor a través de métodos complementarios. El dolor puede ser una condición crónica, como la hipertensión o la diabetes, que usted debe aprender a manejar y controlar solo.

Las opciones

Además de los analgésicos tradicionales, los métodos para aliviar el dolor que no incluyen fármacos pueden ayudarlo a lograr el control. Algunas técnicas, como la visualización, relajan los músculos, lo ayudan a dormir y lo distraen de los síntomas.

Si bien algunas técnicas requieren pocos conocimientos o la ayuda de otras personas, algunas pueden precisar instrucciones de un profesional. Los pacientes pueden consultar a un especialista en dolor crónico que puede coordinar todos los aspectos del tratamiento, incluso terapias físicas y otras técnicas.

A continuación, presentamos ejemplos de muchas opciones disponibles que no incluyen medicamentos.

Aplicación de calor o frío

La mayoría de nosotros está familiarizado con haber puesto una compresa de hielo en un tobillo torcido o haberse acostado sobre una almohadilla térmica al tener dolor de espalda. Pero los tratamientos con calor y frío pueden utilizarse de otras maneras. Por ejemplo, el calor húmedo, que suele ser más eficaz que el calor seco, se puede aplicar con una toalla tibia o al hacerse un baño de inmersión. Una pequeña taza de papel con agua que se mantiene en el congelador se puede convertir en una excelente herramienta para aplicar en una zona dolorosa, mientras que se pueden usar toallitas congeladas para cubrir una zona más grande.

Cuando utilice una terapia con calor o frío, hágalo solamente durante quince minutos por vez. Deje que la zona vuelva a tomar la temperatura corporal normal antes de volver a aplicar la terapia. Algunas personas obtienen un alivio mayor al alternar el calor con el hielo. Otros usan calor antes de hacer ejercicio y hielo después.

Coloque siempre una toalla entre la compresa fría o caliente y la piel. No debe acostarse directamente sobre una almohadilla térmica y si está muy caliente, debe retirarla.

Relajación

La respuesta a la relajación constituye una serie de efectos fisiológicos beneficiosos asociados con la relajación enfocada, algunos de los cuales pueden disminuir la percepción del dolor. Para obtener mejores resultados, practique la relajación como parte de su rutina diaria.

Existe una cantidad de formas de invocar la respuesta de relajación y hay muchos archivos de audio y video para bajar de Internet que se encuentran disponibles para ayudarlo. Un método popular es ponerse en una posición cómoda, respirar profundamente varias veces y luego enfocarse en la respiración o en una palabra o sonido, mientras se evita calmadamente que interfieran los pensamientos.

La relajación progresiva de los músculos es una técnica que puede ser efectiva para disminuir el dolor de los espasmos musculares y el estrés. Se trata de enfocar la atención en cada grupo muscular hasta que se lo sienta pesado y relajado. Por lo general, se comienza en los pies y se asciende gradualmente.

La visualización, que suele acompañar el manejo del dolor a través de la relajación, le permite visualizar cómo sería que el dolor desapareciera. Si sabe lo que está causando el dolor, por ejemplo, un nervio comprimido en la columna, la idea es imaginarse la abertura invadida del espacio vertebral y liberar el nervio atrapado. Al invocar a una variedad de sentidos, se puede transportar a su lugar favorito, como la playa o las montañas, y redirigir su pensamiento lejos del dolor físico. La música, los sonidos de la naturaleza y el audio con instrucciones facilitan a los principiantes el escape hacia un paraíso mental.

La biorretroalimentación ofrece una respuesta cuantificable a las técnicas de relajación y visualización. A través de sensores conectados a una computadora, recibe señales visuales o auditivas que le indican un aumento o disminución de la tensión muscular, frecuencia cardíaca y temperatura de la piel. Al usar esta retroalimentación se entrena para controlar funciones de su cuerpo que normalmente ni siquiera tiene en cuenta. La biorretroalimentación puede ser útil en el dolor crónico u otras condiciones asociadas con espasmo o tensión muscular, como algunos dolores de cabeza.

Ejercicio

Si bien es posible que no tenga ganas de salir del sofá porque tiene mucho dolor, el ejercicio realizado dentro de sus limitaciones físicas puede disminuir el dolor. ¿Por qué? Las razones son complejas, pero una teoría destacada es que el ejercicio libera endorfinas, que son las sustancias químicas naturales del cerebro que alivian el dolor.

Un terapeuta físico puede adaptar un plan inicial de ejercicios considerando su capacidad para el ejercicio y luego hacer recomendaciones para incrementar cuánta actividad y durante cuánto tiempo. Los expertos en dolor recomiendan moderar las actividades. El exceso de ejercicio en los días buenos puede resultarle negativo más tarde. Es correcto interrumpir el ejercicio durante las reagudizaciones del dolor, pero es importante reanudarlo tan pronto como se sienta bien.

Acupuntura

La acupuntura es una forma de medicina china. Implica insertar agujas muy finas en la piel en puntos diferentes y muy específicos del cuerpo. Si bien la evidencia que apoya el uso de la acupuntura para el tratamiento del dolor crónico, como el dolor de espalda, ha sido variada, es posible que valga la pena probar con la acupuntura si otras opciones no le han resultado útiles.

Meditación

Los beneficios de la meditación van más allá de la respuesta de relajación. La meditación diaria puede ser una herramienta excelente para combatir el dolor crónico. Debido a que existe una variedad de diferentes técnicas de meditación, trate de encontrar un estilo de meditación que sea adecuado para usted. La meditación se puede realizar fácilmente en la privacidad de su casa.

Hipnoterapia

Cuando piensa en la hipnosis, es posible que se imagine a un artista en el escenario con un grupo de espectadores. Pero es un terapeuta entrenado y con licencia, que utiliza varias técnicas, como los métodos de relajación progresiva, quien realiza la hipnoterapia para lograr un estado hipnótico. Esta terapia alternativa ha sido utilizada para una serie de condiciones, incluso para el alivio del dolor.

Actitud y comunicación

La forma en que usted piensa acerca de sus dolores e incomodidades, su nivel de ansiedad y depresión, sus expectativas y su capacidad para sobrellevarlo determinan cuánto dolor siente. La terapia cognitiva conductual puede ayudar a modificar actitudes y hábitos no saludables que se pueden desarrollar cuando el dolor es crónico.

Existen muchas opciones no medicamentosas para disminuir el dolor. Consulte con su médico acerca de si estas opciones son adecuadas para usted.