women walking Acaba de terminar una sesión de ejercicios genial cuando empieza a toser. Tiene problemas para respirar y siente opresión en el pecho. ¿Se esforzó demasiado? Tal vez. Pero no está fuera de forma. Al menos, usted no pensaba eso. Pero ésta no es la primera vez que esto le ha pasado después de que se ha ejercitado.

¿Le parece familiar? Si es así, entonces usted podría ser parte de aproximadamente el 15% de la población, incluyendo los atletas sobresalientes como Dennis Rodman, que experimenta asma inducida por el ejercicio (AIE), dice William Storms, M.D., un alergólogo de Asthma and Allergy Associates en Colorado Springs, CO.

En pocas palabras, el AIE es un asma que es provocada por el ejercicio. Más comúnmente ataca de 10 a 15 minutos después de una sesión de ejercicios o durante la sesión, particularmente al principio del ejercicio más intenso.

Los síntomas incluyen:

  • jadear
  • toser
  • opresión en el pecho
  • falta de respiración

Otros síntomas, aunque de alguna manera más raros, pueden incluir calambres en el estómago, dolor de pecho, náuseas o dolores de cabeza, dice Storms.

No Sólo un Problema para la Gente con Asma

El AIE afecta a hombres y mujeres de todas las edades y niveles de acondicionamiento físico y típicamente ocurre en las personas que sufren de asma cotidiana. Según la American Lung Association, 14.6 millones de estadounidenses sufren de asma, haciendo que el asma sea la séptima enfermedad crónica más común en Estados Unidos.

"Casi todos los que tienen asma están en riesgo de sufrir (AIE)," dice Sally Wenzel, M.D., un médico de personal del National Jewish Medical and Research Center en Denver, Colorado. Ésta es una razón por la que muchos asmáticos escogen no ejercitarse, lo cual es desafortunado porque los médicos en realidad recomiendan el ejercicio para los pacientes con asma. Las personas asmáticas en buen estado físico, después de todo, normalmente tienen menos ataques y necesitan menos medicamento, dice Wenzel.

Irónicamente, el AIE puede incluso afectar a la gente que no sufre de ataques diarios de asma. Algunos expertos estiman que aproximadamente dos tercios de los enfermos de AIE tienen asma; el otro tercio son gente que tiene fiebre del heno, pero ningún otro síntoma de asma.

¿Cómo Provoca el Ejercicio Ataques de Asma?

Por razones que son de alguna manera poco claras, el ejercicio puede provocar un ataque de asma. Sin embargo, esto no significa que le ocurrirá AIE cada vez que se ejercite.

Según Storms, los cambios de temperatura y humedad en las vías respiratorias pueden jugar una parte en el AIE. La respiración rápida debido al ejercicio puede enfriar y secar las vías respiratorias, causando así que los músculos alrededor de éstas se aprieten, lo cual sucesivamente lleva a los síntomas de asma.

Los síntomas a menudo incrementan cuando los contaminantes del aire, el polen o el aire frío seco están presentes. Es por eso que el AIE es más común en los deportes de clima frío como patinaje de velocidad y esquí de carrera campo traviesa.

Los síntomas generalmente se calman dentro de 20 minutos. Luego, en duraciones hasta de tres horas más tarde, a menudo llamado el período de refracción, la gente puede experimentar síntomas asmáticos menores si reanudan el ejercicio, dice Wenzel.

Diagnóstico: Sin Necesidad de Omitir el Ejercicio

Desafortunadamente, el AIE a menudo se pasa por alto y es mal diagnosticado, lo cual puede llevar a problemas de salud mayores en el camino. "Si a la gente no se le diagnostica la condición, no se ejercitará o dejará de ejercitarse," dice Storms, agregando que un buen diagnóstico involucra una prueba de respiración que normalmente se realiza después de ejercitarse. "Debido a que son sedentarios, su salud se deteriora."

Tratamientos que le Ayudan a Mantenerse Activo

Las opciones de tratamiento para el AIE son numerosas. La mejor opción varía de persona a persona y puede incluir medicamentos que son inhalados o ingeridos. Los beta-agonistas inhalados son quizás el tratamiento más común, dice Wenzel, porque tomados antes de ejercitarse, relajan los músculos en las vías respiratorias para ayudar a prevenir la opresión.

Debido a la gran variedad de tratamientos que están disponibles, la AIE no debe prohibirle a nadie estar activo, "Todos deben estar en condiciones de participar en el ejercicio a cualquier nivel que quieran," dice Storms.

Tome, por ejemplo, las estadísticas del National Jewish Medical and Research Center, las cuales revelan que 67 de los 597 atletas del equipo Olímpico de Estados Unidos de 1984 sufrían de AIE. Los atletas con AIE ganaron 41 de las medallas de ese año.

Previniendo el AIE

La clave para prevenir o reducir la frecuencia del AIE es ejercitarse razonablemente. Las siguientes son algunas directrices generales. Hable con su médico sobre qué medidas funcionarían mejor para usted.

Use un inhlador 15 minutos antes de ejercitarse si su médico lo recomienda. Llévelo con usted mientras se está ejercitando y úselo si experimenta síntomas de asma. Si no tiene medicamento con usted cuando experimente AIE, diríjase al lugar más cálido y más húmedo que pueda encontrar. "Esto ayuda a dar calor y humedad a las vías respiratorias," dice Wenzel.

Usar un inhalador puede ser difícil, dice Sally Wenzel, M.D., un médico de personal del National Jewish Medical and Research Center en Denver, Colorado.

Algunos errores comunes incluyen inhalar demasiado pronto o demasiado tarde y respirar de manera demasiado rápida. Cuando inhala demasiado rápido, el atomizador normalmente termina en la parte trasera de su garganta, lo que significa que no recibirá los beneficios completos del inhalador. "Cuando usted lo rocía en la parte trasera de su garganta," dice Wenzel, "será absorbido en la corriente sanguínea y podría causar que su frecuencia cardíaca aumente."

Para evitar aquellos errores, siga este consejo de Wenzel:

  • Primero practique la respiración. Sin oprimir el contenedor, sujete el inhalador aproximadamente a dos dedos alejados de su boca. Dé un respiro promedio y sople.
  • Ahora mientras inhala lentamente, oprima el contenedor y active el inhalador.
  • Continúe inhalando de tres a cinco segundos después de que active el inhalador.
  • Mantenga la respiración de cinco a diez segundos.
  • Saque su aliento de manera natural.
  • Espere de 20 a 30 segundos antes de repetir el proceso.

Considere añadir la natación a su programa de ejercicios. Debido a que el aire es más cálido y más húmedo cuando nada, hay menos posibilidad de un ataque de AIE. El único deporte acuático que la gente susceptible al AIE debe evitar es bucear, dice Storms. El aire a presión que respira incrementa el riesgo de un ataque de asma.

Use una máscara o bufanda sobre su nariz y boca cuando se ejercite en clima frío, dice Wenzel. Esto calienta el aire antes de que llegue a sus pulmones.

Respire con su nariz. Aunque esto pueda ser difícil a medida que la intensidad de su sesión de ejercicios incrementa, respirar con la nariz ayuda a calentar el aire antes de que llegue a sus vías respiratorias.

Provoque un periodo de refracción. De treinta a 60 minutos antes de ejercitarse, haga un calentamiento corto donde usted rompa en sudor. "Esto no debería ser intenso," dice Wenzel. " Sólo lo suficente para mantener su frecuencia cardíaca y respiratoria ligeramente alta." Después tome un respiro. Cuando esté listo para ejercitarse de 30 a 60 minutos más tarde, puede ser menos susceptible a sufrir un ataque de asma.

Si usted es sensible al polen, ejercítese adentro cuando los índices de polen sean altos. Si tiene que ejercitarse afuera, hable con su médico acerca de ajustar su medicamento para controlar su asma, dice Storms.

Evite ejercitarse cuando tenga un resfriado o gripe o cuando su asma cotidiana no esté bajo control.

Observe la intensidad de sus sesiones de ejercicio. "Entre más intensa sea la sesión de ejercicios," dice Storms, "más severos tenderán a ser los síntomas." Las actividades como el tenis con recesos periódicos de esfuerzo pueden ser menos probables a causar AIE que los deportes de resistencia como correr o andar en bicicleta.

Para prevenir AIE después de realizar su sesion de ejercicios, enfríese con 10 ó 15 minutos de actividad más ligera como caminar lentamente y estirarse.