He pasado las últimas horas zigzagueando, dando codazos, puñetazos y patadas. Estoy empapada de sudor, mi cabello cubre mi frente y mis mejillas están rojas. No, no he luchado por el control remoto con mi novio, sólo he terminado una clase de cardio kickboxing.

En el mundo del acondicionamiento físico, el kickboxing es lo más grande que ha impactado a los gimnasios desde los pantalones cortos de ciclismo acojinados. Pero si es como yo, activa pero un poco menos coordinada, podría haber evitado estas clases en su gimnasio y optado en su lugar, por todas las clases conocidas (léase: ejercicio de step, step y más step). Pero como yo descubrí, el cardio kickboxing no sólo es un mucho más que una diversión completa que las secuencias sin fin de giros de ochenta grados y ejercicios básicos de step, es un ejercicio completo altamente aeróbico que lo pone en gran forma, más rápido de lo que imagina.

¿De Qué Se Trata Todo Esto?

Las clases de cardio kickboxing varían de un gimnasio a otro pero generalmente el formato básico es el mismo: una serie de ejercicios al ritmo de la música incluyendo boxeo con contrincante imaginario, varios tipos de patadas, flexiones, salto de cuerda, brinco de tijera, ejercicio de caminata arrastrando los pies y combinaciones de puñetazos y patadas. En algunas clases, los instructores usan accesorios tales como cuerdas para salto, guantes y peras de boxeo; y en otras clases todo es simulado. A diferencia de las clases típicas de aeróbicos, no hay que entender a aprender de memoria coreografías complicadas o rutinas difíciles. Lo que es más, la mayoría de las clases cambian de una semana a otra, así que siempre supone un reto y nunca se aburre.

El kickboxing ha evolucionado lentamente hasta convertirse en el ejercicio de gimnasio de popularidad creciente en la actualidad. De acuerdo con Dave Fox, director fundador de Gorilla Sports, un gimnasio en San Francisco, se introdujo primero el boxeo en las clases de aeróbicos. Después, también los movimientos de patadas adquiridos de las artes marciales se agregaron para trabajar la parte inferior del cuerpo. El resultado: las clases de cardio kickboxing como las conocemos.

Volviéndose un Practicante de Kickboxing

Debido a que mi rutina regular de cinco días a la semana de caminata, pesas y yoga pudo establecer un poco de confusión, decidí intentar el kickboxing durante seis semanas para ver de lo que se trataba toda esta promoción. Fox me dijo que si agregaba una clase de kickboxing a la semana a mi programa de ejercicio regular, en aproximadamente un mes, vería resultados tales como mayor fuerza y resistencia, y mejor aún, mejora del tono muscular en todo el cuerpo.

Y ese es el motivo por el cual el kickboxing tiene dicha legión creciente de seguidores: éste proporciona un ejercicio de cuerpo completo. Durante una clase típica, usted trabaja sus pantorrillas, muslos, glúteos, torso, abdomen, bíceps, tríceps, deltoides, trapezoides y espalda dice Sabrina Bichao, CPT, una instructora de aeróbicos que da clases en los gimnasios en el área de Boston. Prácticamente no hay parte del cuerpo que se deje sin trabajar.

Puedo avalar este hecho personalmente. Un día después de que se me introdujo al kickboxing, todo mi cuerpo, desde mis pantorrillas hasta mis hombros, me dolía; incluso me dolía al reírme. También el kickboxing mejora la fuerza, coordinación y equilibrio. Por encima de ello, ofrece un ejercicio que cambia continuamente--la clave para tener un mejor cuerpo.

"Si usted siempre hace la misma rutina, su cuerpo se pondrá plano. Necesita algo que le interponga un reto, debido a que su cuerpo se pone en acondicionamiento a la actividad," dice Bichao.

Los resultados no están reservados para los principiantes del ejercicio. De hecho, incluso los dedicados asistentes al gimnasio pueden esperar ver resultados de kickboxing. Ese fue el caso de Margarita Barrios, de 24 años, una diseñadora gráfica que vive en Allston, Massachusetts. Aunque hizo ejercicio durante casi dos horas, cinco días a la semana, haciendo todo desde ciclismo en grupo hasta pesas, no podía obtener la definición que quería en su pecho, hombros y músculos del abdomen hasta que intentó una versión de club del kickboxing. Después de sólo cuatro clases, ella ya había notado una gran mejora.

Involucrándose con los Codazos, Ganchos y Patadas

Aunque el kickboxing es mucho más simple de aprender que digamos, una clase de aeróbicos, planee pasar unas cuantas clases para aprender los movimientos. A diferencia su hermandad de la clase de acondicionamiento físico, el kickboxing no requiere habilidades especiales, sin ritmo y lo mejor de todo, no es necesaria una habilidad nata para bailar (aunque sí requiere de una capacidad para apartar lo que mira mientras intenta esos primeros pocos golpes y patadas).

"Cualquiera puede practicarlo. Existen nuevas personas en cada clase junto a las personas que lo han estado practicando durante dos años," dice Fox.

"No tiene que tener una coordinación sorprendente," concuerda Bichao.

"La primera vez que tomé a una clase fue difícil, sólo trataba de mantener el ritmo. Pero en la segunda clase, noté una diferencia. Estaba más preparada y capaz de concentrarme más en mi forma," dice Barrios.

Para mí, me tomó tres clases para sentirme como se supiera lo que estaba haciendo.

Pero sólo tomó una clase para quedarse cautivo. A continuación se presenta el motivo: Además de prometer un mejor cuerpo más rápidamente, el kickboxing es divertido. Y no quiero decir diversión como en tanta diversión que puede tener en el gimnasio, quiero decir la diversión que se obtiene al practicar el pateo del bote como cuando uno era niño. Incluso en las primeras clases cuando apenas estaba tratando de mantener el ritmo, pude evitar quedar atrapada en el regocijo de la clase. No soy la única.

"Aunque el spinning es un reto individual real (literalmente cierra sus ojos y eso depende de usted) el kickboxing es un tipo de mentalidad de masa. Cualquiera se divierte, es como estar en el patio de juego," dice Barrios.

"Existe mucha energía en la habitación. Todos tratan de ayudarse uno al otro, no es competitivo," dice Barbara Schmitt, una vendedora farmacéutica de 27 años en San Francisco, California.

Me entusiasme tanto en una clase que en realidad desaté un "¡Whoop!" definitivamente el primero en todos mis años de ir al gimnasio.

El hecho de que las clases cambien constantemente (nunca son aburridas) también contribuye al factor de la diversión. Incluso después de tomar clases de kwando (la versión de kickboxing de su club) dos veces a la semana durante el último año, Schmitt todavía lo encuentra divertido y desafiante.

Kickboxing, ¿Qué Ha Hecho Por Mí Últimamente?

Por su puesto, el mayor encanto del kickboxing es lo que puede hacer por su cuerpo.

"Existe una increíble diferencia en mis hombros y músculos de la espalda," dice Susanne H., una contadora de 28 años de edad de Waltham, Massachusetts, que ha tomado clases de kickboxing durante un año.

Joan O'Connor, una gerente de bienes raíces en Gloucester, Massachusetts, perdió seis libras después de seis meses de clases a la semana. "También obtuve fuerza y resistencia y realmente tonifiqué la parte superior de mi cuerpo," ella dice.

Para Gene Lyras, un analista financiero en Boston, el kickboxing mejoró su equilibrio y coordinación. "Y estoy aprendiendo a lanzar puñetazos," él dice.

Schmitt encuentra que las clases le han proporcionado una mejor coordinación y ha mejorado su resistencia. También notó cambios en la parte superior de su cuerpo, así como también en sus piernas y glúteos.

En mi caso, después de seis meses, no sólo me sentí más fuerte y que daba más puñetazos y patadas, noté una diferencia definitiva en los músculos de mi abdomen y más definición en esos tendones isquiotibiales continuamente problemáticos y en el área de los glúteos. Sin embargo, lo más importante es la forma en cómo me sentía durante y después de la clase. El kickboxing me hizo sentir con energía, con más confianza en mí misma e incluso con más seguridad. Seguro, mi cuerpo se cansa después, pero mi mente estuvo más alerta que nunca; regresaría a trabajar y terminaría toneladas de trabajo.

Lo que es más, me encontraría lanzando puñetazos espontáneamente en mi habitación o dirigiendo patadas simuladas a mi dormido (y confiado) novio. No podría esperar a mi siguiente clase. Incluso comenzaría a presionar a mi gimnasio a dar clases dos veces a la semana, en lugar de sólo una.

Así que aunque mi experimento podría terminar, mi enredo amoroso con el kickboxing no. Si seis clases pueden volver a dar resultados como éstos, no puedo esperar a ver lo que pueden hacer en unos cuantos meses.