El ultramaratón se define como cualquier carrera más larga que un maratón (26,2 millas/42,16 km). Pero las ultracarreras comúnmente son carreras de cincuenta o cien millas (80 o 160 km) y, con frecuencia, se corren en senderos y terrenos montañosos.

Entrenamiento básico

Los corredores de cien millas no tienen que correr esa distancia durante el entrenamiento. Es primordial llegar a la línea de meta fresco y sin lesiones. Es suficiente trotar cincuenta a sesenta millas por semana durante los seis meses anteriores a la carrera. Hay que tratar de incluir seis o siete carreras de más de seis horas y al menos una de cincuenta millas unos dos meses antes de la carrera. Es importante acostumbrarse a estar de pie durante períodos prolongados. Entrénese usando el equipo que prevé usar durante la carrera, tal como un cinturón para hidratación para llevar botellas de agua y elementos, como barras nutritivas e insumos para curar las ampollas.

Practique las caminatas

Solo el corredor de mayor élite corre toda la trayectoria. Un marchista fuerte puede descansar grupos de músculos sin perder mucho tiempo. Muchos marchistas han rebasado a otros corredores en etapas avanzadas de la carrera.

Comer y beber

Los corredores deben determinar qué alimentos y bebidas les funciona en el entrenamiento y asegurarse de que los tendrán en los puntos de abastecimiento/atención médica a lo largo de la carrera. Las opciones incluyen agua, bebidas energéticas, barras nutritivas y geles energéticos.

Entrenamiento interdisciplinario

Considere la posibilidad de entrenarse usando pesas e incorporar otras actividades, como la natación o andar en bicicleta. El entrenamiento con pesas puede ayudar a mantener la técnica aún durante las últimas etapas de la carrera cuando las millas y las horas desgastan el ritmo, la forma y la determinación.

No existen garantías

Incluso el corredor más talentoso y en buena condición física puede ser víctima del sendero, el clima y la distancia. Hay que entender que cada carrera tiene elementos que pueden estar fuera de su control.

Ayuda de una persona que marque el ritmo

La mayoría de las carreras permiten que los corredores tengan a una persona que marque el ritmo a partir de las cincuenta millas, aproximadamente. Esta persona brinda compañía, motivación y protección contra el terreno con frecuencia traicionero durante la larga noche.

Ir más lejos

La mayoría de los corredores promedio pueden cumplir el desafío de cien millas, dado el compromiso obstinado de desarrollar una base adecuada de ultramaratón, una buena disposición por mantener una actitud positiva durante el entrenamiento y la competición y la tenacidad para soportar las malas rachas inevitables que siempre surgen durante una carrera.