Joanna Zeiger necesita más que sólo fuerza, estamina y determinación para ganar un puesto en el Equipo de Triatlón de los Estados Unidos que podría competir en Sidney. También necesita varias aspiraciones de su inhalador.

Durante los últimos siete años, Zeiger, de 30 años de edad que vive en Maryland y que está tratando de obtener su grado de doctorado en la Johns Hopkins University, ha combatido al asma. Pero no ha dejado que eso la detenga. Ella es una triatleta de clase mundial que ha ganado puntos en finales impresionantes dondequiera que vaya, incluyendo Hawaii donde terminó entre los diez mejores en los Ironman World Championships.

A pesar de todos sus logros, Zeiger nunca pensó que pudiera ir a las olimpiadas. Ella calificó para las pruebas Olímpicas de 1992 en nado pero supo que no estaba al nivel que necesitaba estar. Aunque ella encontró su nicho en los triatlones.

la mejor parte de los triatlones, dice Zeiger, es la oportunidad de experimentar nuevas cosas, nuevos lugares, nueva gente, nuevos retos.

Karen Asp de HealthGate platicó con Zeiger para aprender sobre cómo manejo el competir a tal nivel de excelencia teniendo asma.

Siempre he sido una nadadora, así que pude haber sido asmática anteriormente, pero si ese fuese el caso, no lo noté. Cuando comencé a correr en 1993, me di cuenta de que tenía un problema. Corría y a menudo me quedaba sin aliento, especialmente durante esfuerzos más difíciles. Casi estaba hiperventilando, creía que tan sólo estaba fuera de forma. Pero mi padre es un médico especializado en las alergias y detectó el problema.

Nunca imagine las implicaciones que tendría. Realmente no tenía idea de que sería una batalla constante. Pensé que podría tomar mis medicamentos y estar bien. Aun después de eso años, todavía tengo días en los que no puedo controlar mi asma y tengo que recordar que la combatiré durante toda mi vida.

Afortunadamente he descubierto una buena combinación con mis medicamentos que me ayudan a controlarla. Muchas veces cuando estoy entrenando y corriendo, puedo respirar bien. Pero siempre está latente que algo pueda salir mal y que tal vez no pueda respirar. Sólo tengo que tomar mis medicamentos del diario y estar consciente de cómo me siento cuando estoy corriendo. Si no estoy respirando bien, tengo que tomar mis medicamentos. No es fácil porque tienes temor de tomar medicamentos en exceso o que te estés debilitando o que estés fuera de forma. Es difícil admitir cuando tengo problemas para respirar y necesito autorrecetarme.

El verano pasado tuve una terrible experiencia, pero me ayudó a aprender para el futuro. Participé en una carrera en Chicago y tuve bronquitis que desencadenó mi asma. Sabía que tenía problemas para respirar, pero había tomado algo para eso y no quería tomar nada más. Debido a eso, tuve el peor ataque de asma. Ahora cuando estoy teniendo problemas para respirar no espero para tomar mi medicamento.

Una semana normal implica alrededor de 30 a 35 horas de entrenamiento. En algunas semanas tiene que ser menos. Hice dos trabajos físicos de correr cada semana. Normalmente hice uno o dos largos circuitos en bicicleta a la semana que podían durar hasta seis horas. Hice una carrera larga cada semana, de dos a tres horas. Nadé cinco días a la semana y el resto fueron trabajos físicos con carreras más cortas y circuitos en bicicleta. No levanté pesas, pero si hacía ejercicios de estiramiento y tenía un masaje a la semana.

Todavía puede competir a un nivel alto pero tiene que ser listo respecto a eso. Nada será siempre 100%. Puede tener 10 días excelentes y tener problemas en el décimo primer, y es en ese día que tiene que preocuparse. Pregúntese por qué esta teniendo problemas. Después deje de entrenar ese día y tome sus medicamentos.

El acondicionamiento es para todos, aun si tiene asma. Todos deben de salir y participar en los deportes. Todos nosotros (los olímpicos) empezamos en alguna parte. No siempre estuvimos en el nivel que ahora estamos. Incluso correr dos o tres millas es un gran logro.

Las entrevistas fueron realizadas en el pasado y pudieran no reflejar estándares y prácticas actuales en la medicina. Hable con su médico para conocer mayores detalles sobre cómo esta condición es manejada y diagnosticada en el presente, así como para conocer que tratamientos son los adecuados para usted.