image for apples article Los días en que la gente recibía toda la información de sus médicos han venido y se han ido. La explosión de tecnología de los años recientes ha hecho que la información de salud sea más accesible para más personas que nunca antes. Los libros, revistas, televisión, radio, supermercados, tiendas de comida para la salud y el Internet son sólo unos cuantos lugares donde la información de la salud y consejos están disponibles. Pero, ¿cómo puede saber si la fuente es creíble y la información precisa?

Predominio y Peligros del Fraude de Nutrición y Salud

El gobierno federal estima que, de los $800 billones de dólares gastados anualmente en asistencia médica, el fraude y abuso representan de $50 a $80 billones de dólares. Adicionalmente, los estadounidenses gastan un estimado de $20 billones de dólares al año en tratamientos médicos que no están probados.

Esto no quiere decir que todos los tratamientos no probados sean fraudulentos. Pero sin evidencia científica, los profesionales médicos no pueden saber con certeza si el tratamiento en realidad funcionó o si había un efecto placebo involucrado. Los peligros potenciales de tratamientos sin probar incluyen interacciones de fármacos y toxicidades. La posibilidad también existe al usar remedios que no están probados que puedan retrasar el uso de tratamientos establecidos, permitiendo así que una enfermedad empeore.

Las siguientes son algunas áreas que son particularmente susceptibles de afirmaciones engañosas:

Hierbas

Debido a que los suplementos de hierbas son considerados alimentos en vez de fármacos, no son sujeto del mismo criterio de aprobación por la Food and Drug Administration (FDA) como fármacos. Consecuentemente, no hay descuido gubernamental de la producción o de la efectividad de las hierbas.

Los productos de diferentes fabricantes pueden ser muy diferentes en potencia y pueden no ser directamente comparables. Incluso si una marca de hierbas se ha mostrado efectiva, esto no garantiza que un competidor del producto actúe de la misma manera. Una idea equivocada importante es que dado que son "naturales", son inofensivos. Este puede no ser el caso y en efecto, como se observa abajo, al menos un producto de hierbas ha sido prohibido por los peligros que surgieron después de su uso generalizado. Las hierbas y suplementos pueden ser muy poderosos y deben ser usados con precaución. Verifique la página web de la FDA para tener información de advertencias y seguridad sobre los suplementos alimenticios.

Mientras los remedios herbolarios han sido utilizados por siglos, sólo recientemente se han diseñado estudios para probar su eficacia. Buscar resultados de pruebas en fuentes legítimas es la mejor manera de aprender si los estudios científicos apoyan el uso de un remedio herbolario determinado. El Tratamiento Natural y Alternativo incluye información sobre más de 350 hierbas y suplementos.

El Internet

El Internet es otra área floreciente de información y desinformación nutricional.

"El Internet nos inundará con más información de la que podemos usar," dice John H. Renner, MD, del Consumer Health Information Research Institute. No hay ningún consejo de administración o un conjunto de reglas que supervise el contenido en Internet. Por lo tanto, no hay nada para impedir que alguien lo use y venda de puerta en puerta la información falsa y promueva productos fraudulentos.

El Dr. Renner pasó mucho de su tiempo estudiando la información de salud y nutrición en Internet. Él busca la exactitud, la utilidad, la credibilidad y los vínculos en una página web. Un gran error que muchas fuentes creíbles cometen, observa, es proveer los vínculos a otras fuentes sin primero verificar su credibilidad. Su principal consejo a los consumidores que navegan en Internet por información nutrimental es que "averigüen la fuente de la información."

Las fuentes bien establecidas y acreditadas incluyen las agencias gubernamentales, tales como la FDA y USDA, organizaciones profesionales tales como la American Dietetic Association y la American Medical Association y organizaciones voluntarias, tales como la American Heart Association, American Cancer Society y la American Diabetes Association.

Una Nota Sobre las Credenciales

Su médico probablemente tiene un diploma colgado en la pared. No siempre encontrará eso cuando busque asesoramiento nutrimental, particularmente cuando se trata de una fuente fuera del entorno de asistencia médica tradicional. Para asegurarse de que está obteniendo consejo de alguien que tiene capacitación en una amplia variedad de temas de nutrición, una opción es que busque las credenciales DR (dietista registrado). Los dietistas registrados deben completar cuatro años de estudios de licenciatura en nutrición en una universidad acreditada, una práctica de posgrado y después pasar un examen nacional para recibir la credencial DR. Si está buscando un consejero en nutrición, vea la página web de la American Dietetic Association para localizar a un dietista registrado cerca de usted.

Si está investigando terapias alternativas, podría querer buscar gente que tenga las iniciales MN después de sus nombres. Esto significa que han sido capacitados como médicos naturistas, que normalmente incluye de cuatro a cinco años en un programa que pone énfasis en terapias naturales. Los médicos naturistas están autorizados para ejercer en 16 estados de Estados Unidos, así como también en Puerto Rico y las Islas Vírgenes.

Banderas Rojas para los Consumidores

The Food and Nutrition Science Alliance (FANSA) es una coalición de científicos de alimentos, de nutriólogos profesionales e investigadores. Para ayudar a los consumidores a evaluar los reportes de nutrición y salud y consejos, la FANSA ha publicado una "lista de banderas rojas de la ciencia basura." "Cualquier combinación de estos signos debe poner alerta sobre la exactitud de la información," dice Janet Hunt, PhD, RD. Las incluidas en la lista son:

  • Las recomendaciones que prometen una solución rápida. A todos nos gustaría perder 20 libras en dos días, pero la historia (y biología) continúan probando que simplemente no es posible.
  • Afirmaciones que parecen demasiado buenas para ser verdad. Una afirmación que un producto particular o dieta, puedan sin ayuda de nadie curar una enfermedad o hacer milagros en su metabolismo normalmente no tiene fundamento. También, tenga cuidado de las afirmaciones de una "fórmula secreta", otra señal de que puede tratarse de charlatanería.
  • Recomendaciones basadas en un solo estudio. Un único estudio, sin importar qué tan bien diseñado esté, no es adecuado como base para conclusiones y recomendaciones definitivas.
  • Declaraciones dramáticas que son refutadas por organizaciones científicas. Los fabricantes de productos fraudulentos a menudo usan anécdotas y testimonios de otros consumidores, así como también el respaldo de las celebridades, para "probar" que un producto funciona. Estas no deben suplir los experimentos científicos o el consenso general entre los científicos.
  • Listas de alimentos "buenos" y "malos". La mayoría de los profesionales de buena reputación están de acuerdo que realmente no hay alimentos buenos y malos, sólo dietas buenas y malas. Una sola comida no hará que una persona tenga sobrepeso o esté poco sana, ni tampoco provocará pérdida de peso o una mejor salud.
  • Recomendaciones hechas para ayudar a vender un producto. Un dietista registrado le puede recomendar un suplemento dietético, pero tenga cuidado de algún médico que le dé un consejo alimenticio y luego intente venderle un producto. Eso es un conflicto de interés.
  • Recomendaciones basadas en estudios publicados sin una revisión por pares. Los estudios científicos publicados en las revistas médicas de buena reputación experimentan un proceso de revisión cuidadoso antes de su publicación. Si alguien está citando estudios mientras promociona productos, pida ver los estudios. Verifique dónde y cuándo fueron publicados.

¿Qué Pasa Si Usted Es una Víctima?

Si piensa que ha sido víctima de charlatanería de nutrición, tiene varias opciones. Lo más importante, si piensa que un producto le ha causado un daño físico, contacte a su médico inmediatamente. De otro modo, el National Council Against Health Fraud, el Consumer Health Information Research Institute, y la FDA Office of Consumer Affairs son buenas organizaciones para recurrir con preguntas y quejas. Si el producto fue pedido por correo, su correo local podría ayudarlo. En última instancia, el conocimiento es su mejor defensa. Un consumidor informado es mucho menos propenso a ser víctima de charlatanería de nutrición.