food craving pizza Debe entregar su ensayo final a la mañana siguiente, pero no puede redactar otra palabra a menos que obtenga una rebanada caliente y empalagosa de pizza de tomate con espinacas. Se apresura a llegar al centro estudiantil, aunque esto lo retrasará.

Ha llegado tarde al cine y sólo encontró un lugar para sentarse cuando de repente tiene que consumir rosetas de maíz calientes con mantequilla, aunque sabe que si va por ellas, perderá los primeros minutos de la película.

Ha llegado el momento para que su ciclo menstrual comience y nada satisfará su hambre de medianoche, excepto el helado de chocolate. Así que se dirige al mini supermercado local en una noche nevada.

Marcia Pelchat, una psicóloga biológica en Philadelphia's Monell Chemical Senses Center que examina cómo las personas hacen elecciones alimenticias, dice que parte de lo que caracteriza a los antojos alimenticios es un deseo tan fuerte que usted hace un gran esfuerzo para satisfacerlo. Pero más allá de eso los investigadores están muy presionados para definir los antojos con cualquier criterio científico estricto, que dificulta el entender cómo y a qué grado influyen en lo que consumimos.

Los Antojos No Están Relacionados con los Nutrientes

Algo parece ser muy cierto: No se basan en las necesidades nutricionales específicas, como muchas personas sospechan. Es decir, si se le antoja papas fritas, no se debe a que su cuerpo necesita la sal que contienen. Si a un hombre se le antoja un alimento con un contenido alto en proteínas como un filete o una hamburguesa, no se debe a que su cuerpo le esté indicando que almacene proteínas para sus músculos.

El antojo a un alimento para su salud es "una historia mucho más agradable" que el antojo a un alimento simplemente porque tiene ganas de comérselo, dice Richard Mattes, un profesor de alimentos y nutrición en Purdue University que, como Pelchat, estudia los cómos y porqués de las elecciones de alimentos de las personas. "Pero la literatura no sugiere sólo eso."

Por ejemplo, considere los antojos por la sal. Matters señala que incluso en estudios donde a las personas "se les redujo el sodio a través de medios heroicos" tales como ser sometidos a tratamiento con diuréticos, "no expresaron realmente un antojo por el sodio," un componente de la sal. Además, él nota, al comienzo del siglo, mineros que perdieron excesivas cantidades de sodio al sudar profusamente durante el trabajo arduo "sus supervisores tuvieron que amenazarlos con violencia física para que tomaran sus cápsulas de sal." Incluso en casos de la enfermedad de Addison, un padecimiento muy raro en el cual los niveles de sodio llegan a ser peligrosamente bajos, sólo el 15% de los pacientes se les antoja la sal, dice Mattes.

En el lado opuesto de la misma moneda, Pelchat de Monell señala que en general los estadounidenses consumen miles de miligramos de sodio al día, cuando el cuerpo requiere sólo aproximadamente 500. En otras palabras, el deseo de consumir más sodio supera mucho más a cualquier necesidad por el mineral.

¿Son las Hormonas las Culpables?

Pero ¿qué hay al respecto de las mujeres y su deseo por el chocolate en ciertos momentos durante el ciclo menstrual? Esa teoría está en la deriva (recuerde el libro de Debra Waterhouse).

El problema: Bastantes alimentos contienen carbohidratos. Así que ¿por qué a las mujeres no se les antoja las hojuelas de salvado?

No es que las mujeres no tengan antojos en el momento de su flujo menstrual; esa asociación ha sido muy bien documentada. Es sólo que lo que se les antoja no parece tener nada que ver con la necesidad fisiológica. Lo mismo sucede con los antojos durante el embarazo. Ciertamente muchas mujeres los experimentan. Pero nadie ha sido capaz de hacer la relación entre los alimentos que se antojan y la salud de la madre o del bebé.

La Familiaridad Podría Causar Antojos

Con respecto al porqué se presentan tantos antojos por el chocolate, Matter nota que en gran parte es un fenómeno occidental, "El estudio que se quema en mi bolsillo trasero que no he realizado," él dice, sería examinar los antojos por el chocolate por todo el mundo. "Estaría dispuesto a apostar que si usted realiza un estudio sobre los antojos en los países asiáticos, no encontraría nada especial sobre el chocolate," él establece. "Es un alimento de cultura occidental."

"A través de la exposición repetida, el alimento llega a ser el preferido," señala Matter. "La familiaridad engendra aceptabilidad," y la aceptabilidad genera antojos. "Se le antojan alimentos con los que ha tenido experiencias," él explica.

"Los japoneses muestran una preferencia por el GMS [glutamato monosódico, un potenciador del sabor] en relación con la población estadounidense." Pero poco se ha escrito sobre los antojos por el GMS debido a que la mayoría de la investigación sobre los antojos se ha realizado en los Estados Unidos y Canadá. Y al menos, en aquellos dos países el chocolate es el alimento número uno que más se antoja. La pizza está en segundo lugar. En otras palabras, como lo expresa Mattes, los alimentos ricos en calorías son los blancos "más comunes" de alimentos que se antojan.

Los Antojos No Deben Causar Aumento de Peso

Pero, no se cree que los antojos causen que las personas lleguen a padecer sobrepeso, él señala. Cuando se habla de antojos, "generalmente usted se refiere al consumo excesivo de un alimento específico. El sobre peso," por otro lado, tiende a provenir de los "pequeños aumentos pero sostenidos en el consumo del alimento en la dieta general," él dice.

Incluso no se cree que los antojos provoquen dietas de pérdida de peso, al menos no las dietas que las personas son capaces de seguir durante un largo periodo de tiempo. Investigación sugiere que aunque los antojos podrían tentar a las personas cuando emprenden por primera vez un plan de pérdida de peso, los antojos tienden a disminuir con el paso del tiempo. Incluso los antojos iniciales se pueden "controlar" hasta cierto grado, al asegurarse de que la dieta no sea demasiado restrictiva y demasiado monótona. Entre menos alimentos le sean "permitidos" a una persona en un régimen de pérdida de peso, mayor será la tendencia de la aparición de los antojos frecuentes (e intensos).

Si usted no está tratando de perder peso (o no se encuentra en una dieta médicamente restringida que haga que limite ciertos alimentos), permita que el antojo gane, aconsejan los expertos. Eso ayudará a evitar que pierda el control. En efecto, "probablemente causará más daño psicológico al negar un antojo que daño nutricional al satisfacerlo," dice Mattes.