HCA image for aging heartsAcaba de sufrir un ataque cardíaco y sobrevivió. Después de experimentar un ataque cardíaco, es probable que no quiera volver a pasar por esa situación. Reducir el riesgo de padecer otro episodio y encontrar la manera de tener una salud mejor demandarán compromiso, disciplina y ciertos sacrificios. Uno de esos sacrificios es dejar de fumar.

¿Por qué hay que dejar de fumar después de padecer un ataque cardíaco? Seguir fumando duplica el riesgo de padecer un segundo ataque cardíaco. Nunca es demasiado tarde para dejar de fumar. El riesgo de ataque cardíaco baja dentro de las 24 horas de haber dejado el hábito.

Qué le hace el tabaquismo a su corazón

¿Cómo afecta el tabaquismo a su corazón? El tabaquismo trabaja en conjunción con otros factores de riesgo relacionados con el corazón. El tabaquismo contribuye a:

  • Aterosclerosis: al estrechar sus vasos sanguíneos y reducir el suministro de sangre a todo el cuerpo
  • Presión arterial elevada: los vasos sanguíneos estrechos hacen que el corazón se esfuerce más, lo que también eleva la frecuencia cardíaca
  • Mayor riesgo de coágulos sanguíneos: que puede provocar otro accidente cerebrovascular o apoplejía
  • Disminución de la lipoproteína de alta densidad o el tipo bueno de colesterol
  • Cardiopatía coronaria posterior a cirugía de derivación.
  • Mayor intolerancia a las actividades, incluso el ejercicio.
  • Otras condiciones de salud como cáncer, diabetes y trastornos pulmonares.

Cómo puede beneficiarlo dejar de fumar

Además de reducir la probabilidad de sufrir otro ataque cardíaco, estos son otros beneficios que aporta dejar de fumar:

Si es fumador y tiene entre 65 y 69 años, dejar de fumar aumentará la expectativa de vida de 1 a 4 años. Si tiene entre 35 y 39 años, la expectativa de vida se alarga entre 6 y 9 años.

Al dejar de fumar, disminuye el riesgo de muerte por cardiopatía en un 50% o más. Además de las enfermedades relacionadas con el corazón, dejar de fumar también reduce las probabilidades de padecer muchas otras enfermedades.

Después de dejar de fumar, es probable que observe que los síntomas persistentes presentes en los fumadores, como tos o dolor de garganta, no sean tan molestos o se presenten con menor frecuencia. Es posible que también observe que tiene más energía. Dejar el hábito también puede prevenir las arrugas en el rostro, los dientes manchados y el mal olor en la vestimenta y el cabello. Asimismo, mejorarán el sentido del olfato y el del gusto.

Cuando deja de fumar, el cuerpo comienza a curarse de inmediato. La frecuencia cardíaca y presión arterial bajan. Después de doce horas, los niveles de monóxido de carbono en la sangre descienden a valores normales. Eso es solo el comienzo. Además de mejorar la función pulmonar, el riesgo de cardiopatía desciende y se equipara al de un no fumador.

¿Está preparado para dejar de fumar?

Si está preparado para dejar de fumar, hable con su médico sobre el mejor método para usted. Los métodos pueden ser: probar diferentes modos de controlar la ansiedad, tomar medicamentos para dejar de fumar y unirse a un grupo de apoyo o consultar a un asesor. Pueden existir muchos métodos (o una combinación de métodos) que utilice antes de encontrar el correcto para usted. Lo importante es que tome la iniciativa de dejar de fumar y que no se rinda. Si lo hace, se asegurará de que el primer ataque cardíaco sea el último.