imagen Aunque un número cada vez mayor de estadounidenses está buscando tratamiento para la presión arterial elevada (hipertensión), muchos adultos siguen sin saber que la tienen. La presión arterial alta es la principal causa de condiciones potencialmente mortales, como accidente cerebro vascular, ataque cardíaco e insuficiencia renal.

Los números

Los números de la presión arterial miden la fuerza con la que la sangre se bombea desde el corazón. La hipertensión se presenta cuando la sangre circula por las arterias a una presión más alta de lo normal. Esa presión se registra como dos números, la presión sistólica (número superior) refleja los latidos del corazón, en tanto que la presión diastólica (número inferior) refleja la presión cuando el corazón se relaja entre latidos.

En 2003, un prestigioso informe llamado “JNC7“ recomendó los objetivos de presión arterial para los estadounidenses. En general, estos objetivos se definieron más bajos de lo que había recomendado un panel asesor nacional. Antes de JNC7, las lecturas bajo 140/90, medidas en milímetros de mercurio (mmHg), se habrían considerado normales. De acuerdo con las recomendaciones de JNC7, la presión arterial normal es bajo 120/80. El informe también identificó la prehipertensión como una lectura entre 120/80 y 140/90, recomendando mejoras en el estilo de vida para prevenir aumentos en la presión arterial en personas prehipertensas. Estas recomendaciones de presión arterial inferiores se diseñaron para identificar personas en riesgo de hipertensión en forma temprana, a fin de evitar o retrasar la enfermedad.

Reducir los riesgos

La hipertensión es un diagnóstico muy frecuente entre los estadounidenses. Si bien se desconoce la causa de la mayoría de los casos de hipertensión, factores como el consumo de alcohol, edad más avanzada y obesidad son factores de riesgo. Se ha demostrado que la pérdida de peso ayuda a disminuir la presión arterial. Otras prácticas muy beneficiosas incluyen adoptar una dieta rica en frutas, verduras, granos integrales y productos lácteos con bajo contenido graso, reducir el alcohol y el sodio y participar en ejercicios diarios.

Tratamiento

Muchas personas tendrán que tomar dos o más medicamentos para lograr el control total de la presión arterial, aunque a veces estos se pueden administrar en una píldora combinada. Seguir las recomendaciones anteriores (especialmente aumentar los ejercicios y reducir la sal y el peso) ayudará a asegurar la máxima efectividad de los fármacos. La mayoría de las personas pueden tomar fármacos para la presión arterial con pocos efectos secundarios y tienen una excelente posibilidad de mejorar la duración y calidad de sus vidas. Con disciplina y una supervisión minuciosa, usted y su médico pueden trabajar juntos para manejar y tratar de manera adecuada la hipertensión.