Bajo circunstancias normales el cuerpo humano está equipado con un sistema inmune altamente efectivo para atacar las toxinas ambientales tales como parásitos, humo del cigarro y radiación del sol. Sin embargo, los metales pesados, son un grupo de invasores tóxicos que pueden superar las defensas del cuerpo para causar trastornos de proporción epidémica. La conciencia es la clave de la prevención.

Los utensilios del hogar comunes pueden causar intoxicación por metales y alterar el funcionamiento cerebral normal, así que es importante saber donde se encuentran estas toxinas y qué puede hacer para evitarlas.

Toxinas Naturales

Los metales son diferentes de muchas otras sustancias tóxicas debido a que son elementos que se producen naturalmente, pero la interacción con estos elementos afecta la salud humana. Para la mayoría de la gente, el consumo de alimentos y la inhalación de aire son las fuentes principales de exposición a los metales, porque los metales en el suelo y el agua pueden entrar fácilmente en la cadena alimenticia. Otras fuentes de exposición comunes incluyen productos del consumidor, desechos industriales y ambiente de trabajo.

El Cerebro como un Órgano Objetivo

Órganos específicos objetivo de toxinas. Por ejemplo, la radiación del sol puede causar daño en la piel. Asimismo, el cerebro es un órgano objetivo para algunas toxinas. El cerebro está compuesto de células especiales llamadas neuronas. Aunque las neuronas son similares a otros tipos de células, tienen algunas características únicas que las ponen en riesgo.

Los síntomas de toxicidad del sistema nervioso central (cerebro y columna vertebral) causado por la intoxicación por metales incluyen:

  • Cambios de personalidad
  • Nerviosismo
  • Irritabilidad
  • Temblor
  • Debilidad muscular
  • Fatiga
  • Memoria deficiente
  • Entumecimiento y hormigueo de las extremidades
  • Movimientos bruscos de un músculo (mioclono)
  • Cambios o pérdida de la audición, visión o gusto
  • Dificultad para concentrarse
  • Convulsiones

Estos son los síntomas generales del sistema nervioso central. Si experimenta estos síntomas, podrían o no ser causados por envenenamiento por metales. Su médico puede ordenar pruebas para evaluar la causa.

Niños y Personas de la Tercera Edad en Riesgo

Mientras el cerebro se desarrolla en la infancia, el sistema nervioso en vías de desarrollo (el cual incluye el cerebro y la columna vertebral) es vulnerable a ataques de ciertas toxinas. Los niños consumen más calorías por libra del peso corporal que los adultos y por lo tanto, tienen una mayor oportunidad de exposición a metales tóxicos en la comida.

El plomo afecta a los pequeños más severamente que a los adultos por el desarrollo psicomotor y cerebral rápido. Debido a que los niños tienen una tendencia a poner las cosas en sus bocas, el polvo de la pintura de plomo y otros contaminantes ambientales representan un peligro particular para los niños. Los niveles elevados de plomo en la sangre han estado ligados al QI reducido, desempeño escolar deficiente y delincuencia juvenil, mientras que los niveles altos de plomo en la sangre pueden ser mortales.

Intoxicación por Mercurio

A lo largo de la historia han habido brotes de toxicidad de mercurio. En 1950, la gente en Japón fue envenenada cuando el desecho industrial repleto de mercurio contaminó a la población de pescado de la Bahía Minamata; un alimento básico de la dieta local. En los Estados Unidos y en el extranjero a la mitad de la década de 1990, varias personas experimentaron envenenamiento por mercurio después de usar una crema de belleza producida en México llamada "Crema de Belleza-Manning", la cual contenía calomelanos (cloruro de mercurio).

The Consumer Product Safety Commission (CPSC) de los Estados Unidos ha alertado a los consumidores que los vapores de mercurio (los cuales no tienen olor) son peligrosos. El mercurio se usa en un número de productos del hogar comunes, incluyendo termostatos, focos fluorescentes, barómetros, termómetros de vidrio y dispositivos para la presión arterial. Si el vidrio o el metal que contiene mercurio en estos utensilios se daña o rompe, el mercurio puede derramarse y los vapores de mercurio podrían liberarse en el aire. Los principales esfuerzos están en proceso para reducir la presencia de mercurio en los hogares. La legislación federal ha estado considerando durante mucho tiempo la prohibición de los termómetros de mercurio y muchos estados ya han aprobado esas prohibiciones.

Si derrama mercurio en su hogar es importante evaluar la cantidad implicada. Si esta cantidad es menos que o igual que el contenido de mercurio de un termómetro, entonces usted mismo puede cuidadosamente manejar el derrame. Siga las instrucciones en el sitio de internet de the Environmental Protection Agency (EPA) de los Estados Unidos. Tal vez quiera imprimir estas instrucciones y guardarlas como referencia después en caso de que no pueda usar el internet cuando un derrame pase en realidad.

Los derrames más grandes que los encontrados en un termómetro, constituyen una emergencia ambiental y requieren asistencia profesional. Para derrames más grandes siga las instrucciones de la EPA para:

  • Llamar a su departamento de salud local o EPA estatal/regional para averiguar cómo limpiar y deshacerse del mercurio. Haga clic aquí para localizar el sitio de internet de la EPA de su estado.
  • Aisle el área (cierre las puertas y cubra las aberturas entre los cuartos con plástico).
  • Apague la calefacción (para reducir el riesgo de vaporización).
  • Abra las ventanas.
  • No aspire. Apague los ventiladores (incluyendo el aire acondicionado) para evitar que se disperse el vapor de mercurio por la casa.
  • Mantenga a los niños alejados del derrame y si es posible, fuera de la casa.
  • No deje a nadie caminar por el derrame.

Otra fuente de mercurio se encuentra en los cosméticos del área del ojo. The Food and Drug Administration (FDA) de los Estados Unidos permite usar pequeñas cantidades de mercurio como conservante en los cosméticos del área del ojo y hasta ahora, ningún problema importante ha sido reportado.

Los empastes dentales contienen una mezcla de varios metales incluyendo aproximadamente el 50% de mercurio. Con el paso de los años, ha habido especulación de que algunas enfermedades podrían estar atribuidas a una filtración de mercurio crónica de los empastes. Sin embargo, de acuerdo con the Food and Drug Administration (FDA), the National Institute of Dental Research y the Public Health Service de los Estados Unidos, la investigación no indica que la amalgama dental es dañina para la salud, más que una alergia a uno de sus componentes. En su lugar, puede solicitar empastes hechos de resinas compuestas, pero estos no han sido probados ser tan duraderos como la amalgama. The American Dental Association aconseja a la gente que no reemplace las amalgamas existentes.

Envenenamiento por Plomo

El plomo puede acumularse en el cerebro y causar lesión en las células, especialmente en los niños. El cerebro tiene una barrera natural (barrera cerebral sanguínea) para prevenir la entrada de sustancias extrañas, pero el plomo puede afectar esta barrera y abrir la puerta a las drogas y toxinas. El plomo también daña las neuronas de las regiones del cerebro que son importantes para el aprendizaje y la memoria, la inhibición de respuestas inapropiadas y la coordinación de los movimientos musculares. Es por eso que es tan importante asegurarse de que los niños no coman cáscaras de pintura o inhalen polvo que contenga plomo.

Podría estar expuesto a una dosis diaria de plomo si usa platos con un vidriado a base de plomo o copas de cristal de plomo. Aunque los productos recién manufacturados tienen una etiqueta de advertencia indicando el contenido de plomo, las piezas más viejas (especialmente las antigüedades) podrían no estar señaladas.

La exposición al plomo de los tubos de plomería y las instalaciones fijas también es un problema porque el plomo se filtra en el suministro de agua.

La pintura a base de plomo es otra fuente de envenenamiento por plomo. Muchos hogares construidos antes de 1960 fueron pintados con este tipo de pintura. El plomo puede encontrarse en el polvo de la casa, el cual puede fácilmente inhalarse. Varios gobiernos estatales tienen políticas de eliminación que están en efecto cada vez que una casa se vende. Su departamento de salud local podría tener programas que pueden ayudarlo a determinar si su casa tiene peligros de pintura de plomo que podrían representar un riesgo para los niños.

Aluminio

Es fácil ver cómo el aluminio entra al cuerpo humano, dado su uso frecuente en antiácidos (por ejemplo, Maalox, Mylanta), calmantes (Bufferin), desodorantes, cosméticos y ollas y sartenes. Hay muchas fuentes menos obvias de aluminio incluyendo muchas de nuestras comidas y fuentes de agua potable.

Aunque el aluminio es en realidad el metal más abundante en la corteza terrestre, parece no tener ninguna función natural en el cuerpo humano. Quizás por esta razón, menos del 1% del aluminio ingerido se absorbe del intestino y fundamentalmente se elimina con unos riñones sanos. Si no se quita, el aluminio podría dañar el cerebro. Algunos pacientes con disfunción renal severa desarrollan demencia y otros problemas neurológicos si se permite que el aluminio se acumule en sus cuerpos.

Aunque se ha sabido durante años que el aluminio se encuentra en el cerebro de personas con enfermedad de Alzheimer, los científicos aún no saben si el aluminio causa esta enfermedad. Actualmente expertos no recomiendan que las personas con función renal normal limiten su consumo de medicamentos que contienen aluminio, modifiquen su consumo alimenticios o escojan utensilios de cocina que no sean de aluminio. El nuevo conocimiento finalmente podría llevar a un mejor entendimiento de los riesgos asociados con esta sustancia extremadamente común e importante.

Y la Lista Continúa:

Muchos metales juegan papeles importantes en el funcionamiento normal del cuerpo, pero pueden causar lesiones serias si se absorben en exceso o si no son excretadas apropiadamente del cuerpo. Los metales conocidos que causan lesiones corporales son manganeso, hierro, cobre, talio y cadmio. El litio es altamente efectivo para el tratamiento de algunos trastornos, pero sus niveles sanguíneos tienen que ser medidos frecuentemente, debido a que la sobredosis lleva a la toxicidad seria. El mercurio, el plomo y el arsénico (no discutidos en este artículo) son probablemente las amenazas más serias para la salud humana. Ni el mercurio ni el plomo tienen algún papel en las funciones humanas normales. Nuestra meta como sociedad debe ser asegurar que nosotros y nuestros hijos estén tan poco expuestos como sea posible a estas sustancias.