De acuerdo con la psicóloga Elaine Aron, PhD, aproximadamente el 15% al 20% de la población estadounidense podría clasificarse como altamente sensible; es decir, son afectados y reaccionan con más fuerza a varios estímulos que la mayoría de las personas. Pero ¿la sensibilidad es un don o una maldición?

Historia de Paula

Paula es una trabajadora de programas sociales competente y esmerada quien recientemente dejó su trabajo con una organización de servicios sociales. Aunque ella valoraba el trabajo y disfrutaba ayudar a las personas, después de sólo un año se sentía exhausta emocional y físicamente. "Era demasiado," ella suspiró. "Demasiada interacción con las personas, demasiadas reuniones y eventos sociales, demasiada presión para ser sociable."

Uno podría concluir que Paula simplemente es una persona introvertida, pero su situación es un poco más complicada. Realmente, estaba exhausta por un número de cosas en su entorno: cosas que no parecían molestar a cualquiera de sus compañeros de trabajo. Paula experimentaba su entorno laboral como abarrotado, caótico y demasiado ruidoso. Las luces fluorescentes la incomodaban, las paredes grises apagaban su espíritu y frecuentemente se sentía afectada por los humores de sus compañeros de trabajo, como si fueran contagiosos.

Qué Significa Ser Altamente Sensible

Paula es una persona con sensibilidad inusual. De acuerdo con el Dr. Aron, autor de los libro de gran éxito The Highly Sensitive Person, las personas que son altamente sensibles tienen sistemas nerviosos que son despertados más fácilmente. Están compenetradas con más agudeza consigo mismas, otras personas y sus entornos. Por consiguiente, son abrumadas con más facilidad.

Aunque el término "sensibilidad" o "sensibilidad inusual" no es un diagnóstico psicológico, el Dr. Aron ha destacado los siguientes rasgos que comparten las personas altamente sensibles:

  • Intuición bien desarrollada
  • Un nivel muy alto de empatía
  • Concientización
  • Creatividad
  • Amor a la soledad e introspección
  • Fuerte conexión a las emociones (los suyos y de otras personas)
  • Una tendencia a ser tímido o inhibido en situaciones sociales
  • Fuerte apreciación de la belleza
  • Baja tolerancia a las luces y olores fuertes, ruido, desorganización y desorden
  • Intensificación de la reactividad física y/o emocional a ciertos elementos y estimulantes
  • Intensificación de la sensibilidad al cambio y algunas veces una tendencia hacia el insomnio, ansiedad y depresión
  • La capacidad para concentrarse profundamente
  • Conciencia de la sutilezas
  • Fuerte previsión
  • Dificultad para pensar, hablar o actuar mientras es observado

Sensibilidad: ¿Fortaleza o Debilidad?

Debido a su capacidad para percibir la sutilezas que con frecuencia otras personas no logran percibir, frecuentemente las personas altamente sensibles portan mucha previsión y humanidad a su trabajo y relaciones. Generalmente son esmeradas, creativas y cuidadosos. Algunas veces sienten que "se preocupan demasiado."

Pero existe un inconveniente al ser altamente sensible. De acuerdo con el Dr. Aron, vivimos en lo que se puede describir como una "cultura del guerrero agresivo" - alguien que valora la tenacidad, extroversión y la represión de las emociones más dulces. Ésta ha sido la tendencia general de la sala de reuniones para los medios de entretenimiento y los que no se ajusten a este ideal cultural podrían sentirse como ciudadanos de segunda clase. Pregunte a las personas altamente sensibles lo que más les molesta y muchas de ellas le dirán: sentirse incomprendidos, imperfectos, subestimados o incluso débiles.

Con frecuencia las personas altamente sensibles perciben tanto su ambiente que pueden llegar a ser estimulados excesivamente y necesitar más "tiempo libre" que otras personas. Aunque los que lo rodean estén disfrutando las grandes multitudes, la música en alto volumen y películas violentas, la persona altamente sensible querrá correr para cubrirse. Con frecuencia esto es algo que sus homólogos menos sensibles no entienden.

Hombres Sensibles

Los hombres sensibles pasan un momento especialmente difícil en nuestra sociedad. "Es fascinante cómo el género es confundido extensamente con la sensibilidad," dice el Dr. Aron. Los hombres están socializados a ser estoicos para no expresar emociones más compasivas o llanto. Podrían sentir presión constante desde la niñez y durante su crecimiento creyendo que existe algo profundamente malo con ellos cuando son sensibles. Son difíciles de romper estas expectativas culturales profundamente arraigadas, pero los padres pueden hacer la diferencia. "Cuando los padres aprecian a su hijo sensible, como un adulto tendrá una gran confianza en sí mismo," dice el Dr. Aron.

Consejo para la Persona Altamente Sensible

El primer paso hacia sobrellevar la sensibilidad (ya sea la suya o la de alguien más) es reconocer que, a pesar de las preferencias culturales, en última instancia es un don. Las personas necesitan la ternura, comprensión y sensibilidad, incluso si no lo entienden. No existe nada malo con usted si es sensible y muchas personas apreciarán y se beneficiarán de sus cualidades y conciencia tranquilizadoras.

Es crucial para las personas altamente sensibles encontrar equilibrio. La sociedad nos presiona para ajustarnos, pero algunas veces las personas sensibles se enferman y fatigan tratando de ser "normales." Podrían presionarse a sí mismas erróneamente hasta llegar a la estimulación excesiva, demasiada socialización u ocupaciones a las que no se adapte. Por otro lado, existen los que utilizan su sensibilidad como una muleta; se protegen a sí mismos a toda costa, pasan la mayoría de su tiempo solos y no intentan nada nuevo.

La clave es el equilibrio. Encuentre una ocupación que utilice sus fortalezas y un entorno que no sea demasiado estimulante. Haga un esfuerzo por aprender nuevas habilidades, encuentre pasatiempos y haga amistades con personas que compartan sus intereses. No tema en asumir algunos retos y sentirse cómodo, pero al mismo tiempo, conozca sus límites. Si su estilo de vida o trabajo lo abruma física o emocionalmente día tras día, haga algunos cambios para disminuir el estrés o la sobrestimulación.

Algunas personas altamente sensibles creen que son más sensibles que la mayoría de las personas a ciertos alimentos y sustancias tales como la cafeína, azúcar y alcohol. Muchos afirman que una simple dieta de alimentos enteros sin procesar parece funcionar mejor para ellos - tanto física como emocionalmente. También el ejercicio regular puede ayudar a las personas a sobrellevar el estrés y la ansiedad que proviene de la sensibilidad. También el sueño es importante, especialmente para los que tienen sistemas nerviosos que tengan altos cambios.

Intente controlar el nivel de estimulación en su entorno. Iluminación suave, flores decoraciones estéticamente atractivas y música relajante pueden ayudar. Mantenga sus alrededores tan pulcros, organizados y libres de desorden como sea posible. Cierre puertas y ventanas para bloquear el ruido.

Una Palabra para la Persona Menos Sensible

La sensibilidad es tanto un don como un reto, pero es un rasgo que necesita ser apoyado y cultivado. Las personas que quieren reivindicar y afirmar su sensibilidad están comenzando a organizar grupos de apoyo - algo que está destinado a generar risas de algunas de las personas menos sensibles que están entre nosotros.

"Algunas personas nos considerarán como otro grupo que busca simpatía y tratamiento especial," dice Paula. "Pero necesitamos reforzar el mensaje de que las personas tenemos diferentes temperamentos y entender y honrar eso. La sensibilidad es algo bueno y no una debilidad. Y en una sociedad donde no es valorada, muestra un gran problema de fortaleza para reconocer, mucho menos para afirmar, la sensibilidad de una persona."