Palmas de las manos sudorosas. Malestar estomacal. Mareo. Falta de aliento. Latidos del corazón rápidos. Estos síntomas podrían escucharse como los de la gripe, pero si usted tiene miedo de hablar en público, existe la probabilidad de que las conozca demasiado bien.

Un Padecimiento Común

El miedo a hablar en público es extremadamente común, dice David Greenberg, autor de Simply Speaking! The No-Sweat Way to Prepare and Deliver Presentations y miembro de la National Speakers Association (NSA).

"De acuerdo con el Book of Lists, el miedo número uno de los adultos estadounidenses es hablar enfrente de grupos," dice Greenberg, agregando que el miedo a la muerte figura en el número siete en la misma lista. El mismo Greenberg, quien habla varias veces a la semana a audiencias de hasta 1,000 personas, admite que todavía se pone nervioso antes de cada presentación.

Dependiendo de qué estudios científicos usted lea, en cualquiera de ellos se estima que el 44% al 85% de las personas sienten algún nivel de ansiedad o malestar antes de hablar en público o actuar en público, como sucede con muchos actores profesionales, dice Howard Gurr, PhD, un psicólogo de New York que trata a músicos profesionales y cantantes para el miedo escénico.

Causas

De acuerdo con los expertos, varios factores contribuyen a los nervios que muchas personas sienten al estar ante un estrado y micrófono, incluyendo miedo a la vergüenza, fracaso o rechazo.

"Las personas no quieren estar en el centro del escenario," explica Marjorie Brody, autora de Speaking is an Audience-Centered Sport.

Lo irónico es que una habilidad de miedo escénico en realidad puede ayudarlo a ser un orador más efectivo. Puede utilizar el miedo al fracaso para estimular su éxito, si permite motivarlo en lugar de desanimarlo.

Formas para Vencer Su Miedo

Los expertos ofrecen estos consejos sobre cómo vencer su miedo a hablar en público:

  • Organice sus pensamientos: Cuando prepare su discurso, organice sus ideas y haga notas cortas para llevarlas consigo.
  • Manténgalo simple. Póngase límites con dos o tres puntos principales y utilice sus propias historias para ilustrar su mensaje, recomienda Greenberg, que dice que las personas recordarán sus historias más tiempo después de que lo hayan olvidado a usted o al tema de su presentación.
  • Practique, practique, practique Esto no significa memorizar su discurso palabra por palabra. "Usted quiere saber su material, pero no quiere limitarse con algún formato de presentación indiscutible," dice el Dr. Gurr. Y aunque deba ensayar en voz alta, el Dr. Gurr sugiere que evite "exponer la vida en su presentación."
  • Piense sobre su entrega. Note su ritmo de discurso, el tono y volumen de su voz, su nivel de energía y sus gestos y cámbielos todos para obtener el máximo efecto. "Siempre esté consciente de la monotonía," dice Ty Boyd, un miembro de Speakers Hall of Fame y presidente anterior de la NSA.
  • Llegue temprano. En el día de su presentación, llegue temprano, no sólo atienda cualquier asunto de último minuto sino también "conozca y salude" a las personas. Mezclarse con la audiencia durante unos cuantos minutos puede establecer un tono amigable incluso antes de que comience su presentación.
  • Enfóquese en la información y en la audiencia. Cuando sienta mariposas que empiezan a volar en su abdomen, dígase a sí mismo que un poco de nerviosismo no es motivo del cual estar avergonzado y recuerde que no necesita ser perfecto. De hecho, a menos que sea una celebridad, dice Brody, "dese cuenta que las personas no vienen a verlo; vienen a obtener información." Una vez que dirija su enfoque a la audiencia en lugar de su actuación, consiga algún espacio para respirar y recuerde el porqué usted está realizando una presentación en primer lugar.
  • No piense demasiado en sus errores. ¿Qué pasa si sus pesadillas se vuelven realidad y pierde su idea o tira sus tarjetas? "Lo que en verdad es importante es recuperarse con gracia," dice Greenberg. "Si no le presta atención a ello, nadie va a notarlo." Agrega que una breve pausa de uno o dos segundos puede parecer una parte natural de una presentación a la audiencia, incluso si parece durar una eternidad cuando todos las miradas están fijas en usted. Si el error no es tan grande como para ser inconfundible como pronunciar mal el nombre de presidente de su compañía o borrar accidentalmente su presentación en PowerPoint, admita que cometió un error y siga adelante. En realidad cometer uno o dos errores garrafales puede otorgarle a la audiencia un momento para relajarse, especialmente si usted lo maneja con humor.

"El hecho es que, si usted no es perfecto, su audiencia se relacionará mejor con usted," dice Greenberg.