A medida que emprendemos nuestras vidas diarias, con frecuencia confrontamos ansiedades, elecciones difíciles y crisis. También buscamos el significado de nuestras experiencias. En ciertas ocasiones podríamos preguntarnos "¿Todo esto es lo que existe en la vida? ¿No existe significado primordial? ¿Estoy solo en un mundo arbitrario donde mi vida puede impactar poco?"

La terapia existencial es un tipo de dinámica de psicoterapia que puede ayudarnos a mantenernos en contacto con estas preguntas y las preocupaciones primordiales que con frecuencia subyacen muchos de nuestros conflictos, ansiedades y motivos. Estas preocupaciones primordiales incluyen:

  • Concientización de nuestro limitado periodo de vida
  • Nuestra libertad para tomar decisiones
  • Concientización de nuestra existencia como personas (individualidad)
  • La amenaza de la intrascendencia

Una Terapia Con Raíces Filosóficas

La terapia existencial proviene de una rama de la filosofía conocida como existencialismo, que examina el significado de la existencia. Se puede determinar el origen en el último siglo y en el trabajo de los filósofos Kierkegaard y Nietzche. Otros existencialistas famosos incluyen Viktor Frankl, Rollo May, Jean Paul Sarte e Irvin Yalom.

La terapia existencial se basa en el entendimiento de que cada persona es la creadora de su propia vida y tiene la libertad de elegir cómo responder a cada momento de la existencia. En el enfoque existencial, la terapeuta busca entender cómo el paciente experimenta la vida desde su único punto de vista. Este enfoque se dirige a las causas más que a los síntomas de los problemas psicológicos y no sigue los procedimientos que se prescriben estrictamente.

Los Objetivos de la Terapia Existencial

Con frecuencia, la terapia existencial se enfoca en los siguientes problemas:

Con frecuencia, las personas evitan escucharse ellas mismas y sus necesidades y deseos reales; en lugar de ello toman decisiones que se basan en las influencias de la sociedad, familia y coetáneos. A veces esto da como resultado conflictos dolorosos en el interior, infelicidad y sentimientos de impotencia. En la terapia existencial, el reto es ayudar a que la persona encuentre su "autoridad interior" y llegue a ser más sincero consigo mismo y auténtico en las decisiones que toma.

Los terapeutas existenciales ayudan a las personas a volverse más conscientes de sus decisiones, su libertad para tomar decisiones y las consecuencias de sus acciones. Este tipo de terapia ayuda a que la gente desarrolle un mejor sentido de cómo son los "autores" de sus vidas.

Con frecuencia los terapeutas existenciales creen que el vacío e intrascendencia son problemas dominantes en la sociedad moderna, que llevan a la desesperación, a muchas enfermedades psicológicas y actividades destructivas. Los terapeutas ayudan a las personas a descubrir el significado de sus vidas (incluyendo el significado proveniente de las experiencias y crisis dolorosas) a través de la reflexión personal y acción posterior. El terapeuta pondrá atención a las emociones, creencia y talentos de la persona. Se le alienta a la persona a encontrar sus propios significados y verdades.

Todas las personas comparten ciertas ansiedades conscientes o inconscientes: Los valores y objetivos personales no siempre son bien definidos. En el transcurso de las diferentes etapas de la vida, con frecuencia las personas experimentan un aturdimiento y ansiedad dolorosos de no saber cuál es la dirección que deben seguir. Los terapeutas existenciales pueden ayudar a las personas a examinar las raíces de sus ansiedades y aprender cómo sobrellevarlas mejor.

El terapeuta ayuda a la persona a entender que vivimos en el presente: que todo pasa y nada dura para siempre. El objetivo es hacer que la persona crea que debe experimentar la vida en este preciso momento y que debe vivir con más plenitud cada momento.

El beneficio de la terapia existencial es que ayuda a las personas a clarificar y elegir cómo vivir en formas diferentes y en última instancia llevar vidas más ricas y más significativas.