Image for MI mortality article"Obviamente todos tenemos un descenso en el estado de ánimo después de un ataque cardiaco," dice Laura Kubzansky, PhD, MPH, profesora asistente de sociedad, desarrollo humano y salud en Harvard University. Pero ella declara que en estudios recientes las víctimas de ataque cardiaco diagnosticadas con depresión médica empeoraron considerablemente que las víctimas de ataque cardiaco sin signos de depresión. De manera interesante, estos estudios sugieren que muchos de estos pacientes con depresión nunca la padecieron o estuvieron en tratamiento para la depresión antes de que sufrieran ataques cardiacos.

Varios estudios médicos han seguido la pista de pacientes que padecieron ataques cardiacos durante muchos meses después de que dejaron el hospital, dice Kubzansky. En los estudios se encontró que los pacientes con depresión diagnosticable sufrieron más complicaciones cardiacos incluyendo la muerte. De hecho, el riesgo de muerte fue casi cuatro veces mayor en los primeros seis meses después de un ataque cardiaco para los pacientes que padecieron depresión.

Identificando los Factores de Riesgo para la Enfermedad Cardiaca

En los Estados Unidos, la enfermedad cardiaca es el asesino número uno de los hombres y mujeres. Cada año más de un millón de personas sufren ataques cardiacos. Para ayudar a determinar quién necesita más tratamiento agresivo después de un ataque cardiaco, médicos evalúan los factores de riesgo de cada paciente. La mayoría de los factores de riesgo conocidos giran en torno a las complicaciones del propio corazón o a los rasgos que lo predisponen como colesterol alto, fumar, diabetes o hipertensión. Sin embargo, el interés en el papel de la depresión y salud mental, abre otra posibilidad en la lucha contra la enfermedad cardiaca y sus complicaciones. A la luz de los recientes hallazgos de la depresión como un factor de riesgo, ahora muchos doctores recomiendan que a todos los pacientes que padecen ataques cardiacos se les realice revisiones para detectar depresión.

Encontrando la Conexión

Para entender por qué la depresión en pacientes que padecen ataques cardiacos podría llevar a complicaciones peores, doctores buscan patrones biológicos comunes que relacionen a ambos. La teoría actual dominante se enfoca en el equilibrio de las acciones del sistema nervioso. Parte del sistema nervioso, llamado sistema nervioso autónomo, regula constantemente nuestros órganos internos sin que estemos conscientes de ello.

Por ejemplo, no necesitamos decirles a nuestros pulmones que respiren o a nuestro corazón que lata. El sistema nervioso autónomo realiza estas acciones por sí solo. Pero si este sistema sufre un desequilibrio, muchas funciones normales del cuerpo quedan afectadas. Científicos notan que los pacientes con depresión sufren cambios distintivos en el equilibrio de sus sistemas nerviosos autónomos. Los doctores creen que estos cambios podrían subyacer la conexión entre la depresión y la enfermedad cardiaca.

Si existe una conexión biológica entre la depresión y la enfermedad cardiaca en las personas con corazones debilitados, ¿también la depresión puede ser un factor de riesgo para la enfermedad cardiaca en personas con corazones normales? De acuerdo con una revisión médica reciente, parece que en efecto éste es el caso. Pero algunos científicos dicen que el jurado todavía está deliberando este asunto.

Como dice Kubzansky, "Existen estudios sobre los dos lados de la balanza. Algunos estudios han dicho, 'sí, la depresión es un factor de riesgo para la enfermedad cardiaca incluso si usted no ha padecido un ataque cardiaco' y algunos estudios han declarado 'no'" ella continúa. Se tiene la esperanza de que la investigación en curso aclare esta pregunta.

Tratando la Depresión Con Eficacia

Para algunos pacientes que padecen ataques cardiacos, los síntomas de depresión podrían resolverse sin tratamiento. Para otros pacientes, cuyos síntomas persisten, información arroja luz en el tratamiento efectivo. Un extenso estudio médico mostró que el antidepresivo sertralina (Zoloft) no causa daño en el corazón y puede causar síntomas de depresión en personas con enfermedad cardiaca.

Sin embargo, en otro extenso estudio de pacientes con problemas cardiacos y depresión se encontró que los pacientes tratados con psicoterapia tuvieron el mismo índice de complicaciones cardiacas que sus homólogos que no se sometieron a dicha terapia. Pero, al parecer los pacientes en este estudio que tomaron medicamentos antidepresivos se sintieron un poco mejor. Los investigadores requieren mayor investigación para determinar la mejor forma para tratar la depresión y disminuir las complicaciones en pacientes que sufren de ataques cardiacos.

En resumen, cualquier paciente que ha sufrido un ataque cardiaco debe discutir con su doctor los riesgos de depresión. Asimismo, los pacientes con depresión y sin evidencia de enfermedad cardiaca deben estar conscientes de todos los factores de riesgo de enfermedad cardiaca y deben evaluar con sus médicos sus riesgos individuales.