Image for loss of limb article Más de un millón de personas en los Estados Unidos viven con alguna forma de pérdida de extremidad. Algunos nacen con una diferencia en las extremidades, para otros es el resultado de una lesión o enfermedad. Las causas más comunes de pérdida de extremidad son las lesiones, diabetes, y enfermedad vascular periférica (PVD). Independientemente de la causa, perder total o parcialmente una extremidad es un evento que cambia la vida que puede provocar sufrimiento y baja auto-estima.

Sufrimiento: Una Parte Normal del Proceso de Sanación

Cuando usted pierde una extremidad, pierde parte de su ser físico. Por lo tanto, el sufrimiento es normal y esperado. Existen cinco etapas del proceso de sufrimiento que las personas atraviesan comúnmente después de una pérdida severa:

  • Negación y aislamiento
  • Ira
  • Negociación
  • Depresión
  • Aceptación y esperanza

El tiempo que tarda una persona en atravesar estas etapas varía. Muchas atraviesan cada fase rápidamente; otras se quedan atoradas en una fase o atraviesan una fase sin pasar por las otras. Además, las etapas pueden ocurrir en diferente orden.

De acuerdo con un estudio, en la revista Behavioral Medicine, la edad de una persona, el lugar de la pérdida de extremidad, y la causa de la amputación afectarán la manera en la que una persona lidia con perder una extremidad. Por ejemplo, las personas que pierden su extremidad inesperadamente podrían ser más propensas a reaccionar con negación (caracterizada por la negación a aceptar la situación y su impacto en el bienestar) que una persona cuya amputación sea el resultado de una enfermedad a largo plazo. Además, las personas en negación son menos propensas a buscar la ayuda que necesitan para moverse hacia la fase final de aceptación y esperanza.

Imagen Corporal

La pérdida de una extremidad puede tener un serio efecto negativo en la imagen corporal de una persona. Los niños, por ejemplo, podrían sentirse "diferentes" a sus compañeros. Los adultos podrían encontrar que su imagen personal negativa afecta sus relaciones sexuales. Investigación ha mostrado que cuando se enfrentan a una condición médica desfigurante, las personas que se sienten cohibidas con su condición desfigurante responden evitando situaciones sociales. Desafortunadamente, esto puede desencadenar depresión. Si usted se siente cohibido sobre su pérdida de extremidad, trate de recordar que su apariencia física no les importa a las personas que se preocupan por usted.

Sensación Fantasma y Dolor del Miembro Fantasma

La sensación fantasma es la experiencia sensorial de que la extremidad amputada aún está presente. Es natural tener esa sensación y ocurre en la mayoría de amputaciones. Por otra parte, con frecuencia el dolor fantasma se describe como un dolor intenso que retuerce, que arde, y punzante dentro del miembro amputado. Los pacientes con historial previo de dolor en la extremidad amputada, como debido a cáncer, son más propensos a desarrollar esa condición. Mientras más alta sea la intensidad y duración de una condición dolorosa, es más alto el riesgo de dolor fantasma, lo cual hace que sea crucial el control del dolor antes de la cirugía.

Tomar Acción

Aunque el sufrimiento es una parte normal de lidiar con la pérdida de extremidad, el quedarse atorado en ello no lo es. Éstos son algunos pasos que puede seguir para ayudarle a atravesar este difícil periodo.

  • Busque ayuda. Permita que su familia y amigos le ayuden. Esto podría ser difícil porque no saben exactamente lo que usted está experimentando, pero deles una oportunidad. Usted incluso podría ayudarles comunicando sus necesidades.
  • Haga ejercicio. Los beneficios tradicionales de hacer ejercicio (fuerza, flexibilidad, y resistencia cardiovascular) aún aplican para una persona con pérdida de extremidad. Mejorar su equilibrio y coordinación e incrementar la circulación son especialmente útiles para recuperar el funcionamiento físico. Investigación muestra que el ejercicio puede ayudarle a aprender a amar y respetar a su cuerpo nuevamente. Un estudio en American Journal of Physical Medicine and Rehabilitation encontró que las personas con amputaciones de las extremidades inferiores fueron más propensos a tener una imagen corporal positiva y participaban regularmente en actividad física.
  • Hable. Una de las primeras estrategias al lidiar con la pérdida de extremidad es hablar con otra persona que haya sufrido una amputación y haya pasado por una situación similar. Ellos han pasado por esto y pueden brindarle un punto de vista diferente a sus amigos o familiares no afectados. Cuando sea posible, esto debería hacerse antes de la amputación de la extremidad para ayudarle a prepararse mentalmente para lo que viene. Pregunte a su médico o terapeuta físico si conoce a alguien en su situación con quien pueda hablar. O bien, acuda a un grupo de apoyo local o en línea. Para obtener más apoyo, o en caso de depresión clínica, la cual ocurre aproximadamente en una de cada cuatro personas con pérdida de extremidad, existe terapia profesional. Su médico puede proporcionarle una canalización con un trabajador social o psicólogo.
  • Si es posible, regrese a trabajar. Regresar a trabajar le ayudará a reconstruir su sentido de ser y propósito. Un estudio en International Journal of Rehabilitation Research entrevistó a 100 personas que habían sufrido una amputación en la extremidad inferior dentro del año previo y encontró que dos de cada tres habían regresado a trabajar.

Alcanzando un Sentido de Bienestar

Al final, es importante darse cuenta de que aunque podría haber perdido una parte de usted, eso no cambia la persona que es. Si usted no lo ha hecho todavía, pronto se dará cuenta de la verdad del viejo refrán, la belleza viene desde adentro. Perder una extremidad en realidad podr a ayudarle a hacer brillar lo que tiene en el interior. Usted aún es la misma persona, con la misma mente y alma.