mythbuster graphic El estilo de ropa interior que usa un hombre puede afectar su fertilidad, pero, hasta la fecha, los estudios sobre este tema no han sido concluyentes ni exhaustivos. Para explorar todas sus posibilidades, los hombres que están tratando de concebir pueden optar por usar ropa interior que les quede holgada, o incluso no usarla en absoluto.

La infertilidad masculina contribuye aproximadamente a la mitad de todos los casos en los que una pareja no puede concebir. Con más frecuencia, es causada por un problema con el esperma mismo, como un conteo bajo de esperma, movilidad deficiente (esperma no activo o de lento movimiento), o esperma de forma anormal. Los factores que afectan de manera negativa el desarrollo y movilidad de esperma incluyen el abuso de drogas y alcohol, diabetes, e infecciones bacteriales. Los factores ambientales incluyen exposición tóxica a químicos o radiación y testículos calientes en exceso. Las razones para muchos casos de baja calidad de esperma quedan sin resolver.

Como asunto de rutina, muchas clínicas de fertilidad sugieren que los hombres que tratan de concebir deberían usar pantalones cortos bóxer en lugar de calzoncillos o ropa interior que quede ajustada. ¿Por qué? Los calzoncillos colocan al escroto más cerca de la cavidad abdominal, lo cual puede elevar ligeramente su temperatura. La temperatura escrotal elevada puede reducir la producción y movilidad de esperma. Pero la evidencia que apoya el uso de bóxers en lugar de calzoncillos es demasiado débil.

Evidencia para la Aseveración de Salud

Unos cuantos estudios han mostrado una reducción en la concentración y movilidad de esperma cuando los sujetos usaron ropa interior ajustada en comparación con la ropa interior que quede holgada (como los pantalones cortos bóxer). No vale nada que la mayoría de estos estudios se realizaron en un número muy pequeño de sujetos. Un estudio publicado en Lancet de 1996 incluyó a nueve sujetos; otro estudio publicado en Reproductive Toxicology en 1990 estudió sólo a dos sujetos.

Aunque pequeños, ambos estudios concluyeron que usar ropa interior ajustada sí incrementa la temperatura escrotal lo suficiente como para reducir significativamente el conteo y la movilidad del esperma. Sin embargo, ninguno de estos estudios sugirió que el efecto nocivo sobre el esperma fuera de larga duración.

Uno de los estudios más grandes que apoyan la aseveración se realizó en 50 hombres en Leibig University en Alemania en 2004. Sus resultados indicaron que las altas temperaturas escrotales (definidas como cerca de la temperatura corporal central) afectaron de manera negativa la espermatogénesis (el desarrollo de células maduras de esperma). El estudio alemán, publicado en Human Reproduction, midió las temperaturas escrotales en hombres que usaban calzoncillos de algodón, bóxers de algodón, o ninguna ropa interior, y las comparó con las temperaturas después que los hombres completaron actividad física (caminar durante 45 minutos en una rutina), y después se sentaron en una posición fija durante 45 minutos. El estudio encontró temperaturas escrotales significativamente más altas en sujetos que usaron calzoncillos versus bóxers, independientemente del nivel de actividad, y las temperaturas escrotales más bajas cuando los sujetos no usaron ropa interior.

Evidencia Contra la Aseveración

Un estudio publicado en octubre de 1998 en Journal of Urology midió las temperaturas escrotales, centrales y cutáneas en 97 hombres, y se compararon muestras de semen. Además, un grupo cruzado de 14 hombres alternaron tipo de ropa interior y luego se les tomó repetidamente la temperatura para comparación. Los resultados no encontraron diferencias estadísticamente significativas en la temperatura escrotal o calidad de semen entre los grupos, y los autores del estudio concluyeron que "no es probable que el tipo de ropa interior tenga un efecto significativo sobre la infertilidad masculina."

En 1991, un estudio noruego realizado en 252 hombres midió la calidad, movilidad, volumen y otros factores del esperma, y correlacionaron aquellos factores con la exposición al calor (incluyendo exposición a sauna y tinas y el tipo de ropa interior usado) según lo reportado por los sujetos. Los resultados indicaron que el estilo de vida del hombre tuvo poco impacto (si es que lo tuvo) sobre la calidad del semen.

Conclusión

Es un hecho que el sobrecalentamiento de los testículos puede resultar en producción dañada de esperma, y también es verdad que la temperatura ideal para la producción de esperma es ligeramente más baja que la temperatura corporal central.

Unos cuantos estudios sobre un número limitado de sujetos apoyan la creencia de que la ropa interior ajustada puede causar un aumento suficiente en la temperatura como para dañar el desarrollo y la producción de esperma. Sin embargo, algunos estudios más grandes no encontraron que las diferencias en temperatura causadas por los estilos de ropa interior fueran suficientes como para ser de importancia clínica.

¿La conclusión? No hay razón para que quienes quieren ser padres dejen sus calzoncillos. Sin embargo, si una pareja tiene problemas para concebir, ciertamente no sería malo aumentar espacio ahí abajo.