Chuparse el dedo es una respuesta muy normal de los niños pequeños a la ansiedad y estrés. Sin embargo, este comportamiento debe disminuir a la edad de 3 a 4 años y detenerse a la edad de cinco. Muchos niños son lentos para romper el hábito, lo que puede llevar a ansiedad para los padres. ¿Amerita el estrés a romper el hábito de chuparse el dedo?

Podría haber escuchado que chuparse el pulgar o los dedos durante un periodo prolongado no causa problemas dentales serios. Desafortunadamente, es incorrecto. De hecho, chuparse el dedo a largo plazo puede causar problemas con el masticar, habla y apariencia facial.

Efectos en el Hueso Mandibular

Entre más tiempo y con más fuerza el niño chupe su dedo más daño se hará en los dientes y mandíbula. Chuparse el dedo regularmente con fuerza provoca que los dientes frontales se muevan e incluso reformar el hueso mandibular. Los dientes superiores de la parte frontal se desalinean y se inclinan hacia adelante mientras que los dientes inferiores de la parte frontal se desplazan hacia adentro. Pero, ¿cómo es que algo tan pequeño como el pulgar o dedo de un niño puede desplazar el hueso?

Las mandíbulas de los niños son ricas en suministros de sangre y bastante bajas en contenido mineral como el calcio. Esto hace que las mandíbulas de los niños especialmente menores de ocho años de edad sean suaves y flexibles. La deformidad produce un agujero o espacio cuando los dientes se unen, conocido como una mordida abierta.

Si un niño deja de chuparse el dedo antes de que pierda los dientes de leche de la parte frontal y le salgan los dientes permanentes frontales, podría desaparecer la mayoría o todo el daño. Aunque, podría llevar hasta 6 meses para que los cambios ocurran. Sin embargo, puede hacer un daño duradero si persiste el hábito. Los problemas comunes son desalineamiento de los dientes superiores, retraso de la llegada de los dientes frontales y mordidas abiertas. Esto puede resultar en dificultades para masticar, anomalías del habla y una sonrisa poco atractiva.

¿Los remedios caseros funcionan?

Algunos padres intentan remedios caseros para romper el hábito. Los métodos comunes incluyen:

  • Colocar guantes a sus hijos antes de dormir
  • Pintar los pulgares y dedos con varias sustancias desagradables
  • Ponerles vendajes alrededor de los dedos que causan el disgusto

Los niños pueden superar fácilmente estas medidas. También chuparse el dedo es una conducta arraigada y podría necesitar más de lo que ofrecen estos remedios. El deseo del niño para dejar de hacerlo determinará el éxito de cualquier intervención.

Los padres que están dispuestos a intentar un método perfectamente planeado pueden leer el consejo en Little People: Guidelines for Common Sense Child Rearing. Este libro explica con detalle y con detenimiento una serie de pasos utilizando pintura para las uñas. Se han mostrados pasos que son útiles para dejar de chuparse el dedo. Este enfoque requiere un trabajo duro y consistencia tanto del padre como del niño. Para muchas familias ocupadas con tiempo limitado, estos métodos caseros son difíciles de aplicar.

La Solución Dental: Una Cuna Que No Es para Dormir

Una respuesta a este problema de los padres es un simple consejo llamado "cuna." Un ortodoncista coloca la cuna en los dientes superiores del niño. Generalmente detiene el hábito en el primer día de uso.

El nombre técnico de la cuna es "cuna fija del paladar." Es un tipo de abrazadera que se ajusta todo el tiempo en los dientes superiores y en el cielo de la boca. La cuna consiste semicírculo de alambre que se conecta con bandas de soporte o anillos. El semicírculo de alambres se ajusta detrás de los dientes superiores frontales del niño. Apenas es visible a simple vista. Las bandas se sujetan a los molares del bebé.

El primer paso para los padres es programar una cita con un ortodoncista para su hijo.

Primera Visita

En la primera visita, el doctor le preguntará sobre los hábitos de chuparse el dedo del niño y lo examinará para encontrar problemas con la posición de los dientes y mordedura. Si los dientes y mandíbula muestran cambio a causa de chuparse el dedo a largo plazo, generalmente el ortodoncista recomendará una cuna para detener el hábito.

Segunda Visita

Después se programará una segunda cita. Se tomarán registros dentales tales como impresiones de arcilla, fotografías faciales y dentales y rayos x de la mandíbula.

Colocación de la Cuna

El ortodoncista comenzará la construcción de la cuna en la tercera visita. La cuna se unirá con cemento en la cuarta cita.

El niño experimentará dolor en la parte de atrás de los dientes superiores durante unas cuantas horas. También podría notar una alteración en el habla durante 1 a 2 días. Será necesario evitar que mastique goma de mascar, dulces duros y pegajosos, rosetas de maíz, cacahuates y alimentos que destruyan la abrazadera. En enfatiza lavarse los dientes perfectamente después de cada comida para prevenir la acumulación de comida y placa, infecciones de la encía y caries.

Los padres deben saber que el niño con una nueva cuna colocada podría tener al principio problemas para dormir. El dispositivo no es doloroso, pero le quita la comodidad que podría haberle ayudado a dormir. Asegúrese de ofrecer mucho cuidado afectivo y sensible, palabras de apoyo y elogio para proporcionar una transición cómoda.

Seguimiento

Después de la colocación de la cuna, se revisa al paciente en 2 a 4 semanas y después se observa cada 1 a 2 meses hasta que el dispositivo se retire. Estas visitas son de corta duración e indoloras. En casos donde los alimentos duros y pegajosos hayan aflojado las bandas, podría ser necesario volverlas a unir con pegamento. La evasión los alimentos molestos debe eliminar este problema.

Efectividad de la Cuna

Una vez que la cuna se une con pegamento, no hay nada que ajustar y mover o partes desmontables. Es un dispositivo dental más sencillo e incluso más efectivo. ¿Por qué la cuna es tan efectiva para dejar de chuparse el dedo? Quita el placer del hábito. Los alambres de la cuna evitan que el pulgar o dedo toque las encías que se encuentran detrás de los dientes frontales y en el cielo de la boca, volviendo una experiencia agradable en una desagradable. Con la insatisfacción, el niño no tiene incentivo para continuar haciéndolo.

Como regla, la posición de los dientes frontales mejora en el lapso de dos semanas después de la colocación de la cuna. Toma 4 a 6 meses para que una mordida abierta se cierre y los dientes frontales se enderecen. Se deja abrazadera durante 9 a 12 meses, suficiente tiempo para que desaparezca el hábito.

¿Cuál es la edad apropiada para comenzar el tratamiento con la cuna? El momento ideal es cuando los dientes superiores frontales el bebé se aflojen, antes de que los hayan brotado dientes permanentes. Generalmente esto ocurre justo antes o después de los seis años de edad. La pronta eliminación del hábito de chuparse el dedo permite que los dientes permanentes tengan una mucho mejor alineación. Ciertamente la salud dental es importante para el bienestar del niño. Esto tranquiliza a los padres. Para el paciente con el hábito de chuparse el dedo, la cuna ortodóncica proporciona la respuestas para ambos.

Ciertamente la salud dental es importante para el bienestar del niño. Esto tranquiliza a los padres. Para el paciente con el hábito de chuparse el dedo, la cuna ortodóncica proporciona la respuesta para ambos.

¿Qué Sucede con Respecto al Hábito de Chuparse el Dedo en los Niños de Mayor Edad?

Se podría observar el hábito de chuparse un pulgar, dedo o frazada en los preadolescentes, adolescentes e incluso en los adultos. El tratamiento ortodóncico inicial es el mismo para todos, la colocación de una cuna para romper el hábito. Para los adolescentes y adultos, se podría sugerir la orientación para sobrellevar cualquier problema psicológico subyacente.

Para el paciente que se chupa el dedo, la cuna ortodóncica proporciona una solución. Hable con el dentista de su hijo para aprender más sobre este dispositivo.