image Usted y su hijo están muy entusiasmados porque van a ir a una fiesta de cumpleaños. Sin embargo, cuando llegan al lugar, él no quiere hablar con nadie, mira al suelo y se le abraza de la pierna. Actúa como si no quisiera estar allí en lo absoluto. ¿Le resulta familiar este escenario?

Todos los niños pueden tener timidez en algún momento. La timidez, o la sensación de incomodidad o inhibición en situaciones sociales, es un problema común en los niños pequeños. Como padre, usted quiere ver a su hijo crecer desde un punto de vista social y de desarrollo. Puede estar preocupado porque la timidez hará que su hijo pierda actividades y amistades. Si bien los investigadores sospechan que puede haber un componente genético en la timidez, las experiencias pasadas también pueden tener una influencia importante.

Los padres, y otras personas que trabajan con niños, con frecuencia tratan de involucrar al niño tímido en las actividades porque creen que los niños tímidos se pierden experiencias sociales y de desarrollo. Sin embargo, también es importante ayudar a estos niños a vencer la timidez porque algunos de ellos no la podrán superar. Se convierten en adolescentes y adultos tímidos.

¿Cuándo debe preocuparse por la timidez?

No hay pautas precisas que determinen cuándo debe buscar ayuda profesional para un hijo tímido. Si la timidez es particularmente problemática o si causa un impedimento social importante, como negarse a hablar en la escuela o negarse a formar parte de grupos, puede ser necesaria la evaluación de un profesional.

Por lo general, la timidez no debería interferir con la capacidad del niño para crecer y desarrollarse socialmente. El trastorno de ansiedad social se suele pasar por alto en la niñez y se cree que es timidez extrema o incluso depresión. La mayoría de las veces, el trastorno de ansiedad social se desarrolla a edad temprana, no durante la adolescencia como se cree comúnmente.

¿Cómo puede ayudar?

Existe una variedad de técnicas que puede usar para ayudar a su hijo a vencer la timidez. A continuación verá algunas maneras de ayudar:

Trate de encontrar el equilibrio que permita un ambiente de apoyo. Los padres a veces son sobreprotectores, lo que hace que el niño sienta que se lo está juzgando. La conducta crítica de los padres a menudo puede reforzar la percepción del niño de que todas las personas lo juzgan y aumenta su timidez. Es posible que su hijo quiera jugar solo, leer o solo escuchar. Apoye todas las demás fortalezas de su hijo y trabaje lentamente para crear la confianza que le permita vencer la timidez.

Establezca objetivos razonables para que los niños venzan la timidez y los ayude a lograr esos objetivos. Los niños pueden hacer progresos graduales para estar más cómodos en situaciones sociales mediante el estímulo.

Un paso importante es que los padres anticipen cuándo el niño mostrará su timidez. Trate de que enfrente la timidez con pequeños pasos y para ello establezca objetivos que su hijo pueda lograr o practique situaciones sociales que podrían presentarse. Por ejemplo, si su hijo tiene problemas para conocer gente, comience por practicar las presentaciones. La próxima vez que salga permita que su hijo haga una presentación a un amigo o vecino. Las respuestas positivas ayudan a crear confianza y le permitirán avanzar al paso siguiente.

Ofrecerle una recompensa a cambio de cumplir el objetivo es una de las mejores motivaciones para ayudar a su hijo. Sin embargo, si el objetivo no se cumple y no gana la recompensa, sigue siendo muy importante hacerle comentarios. Es muy útil tomarse el tiempo de elogiar cualquier pequeño avance y esfuerzo tendiente a vencer la timidez.

Para vencer la timidez se necesita un equilibrio entre no ser excesivamente protector y no ejercer demasiada presión. Si bien es importante que los padres ayuden a sus hijos a tener pequeños logros sociales, también es importante no presionar al niño de modo que se encuentre en una situación incómoda. Los padres podrían encontrar más resistencia si presionan demasiado a sus hijos. La clave está en esperar una mejora gradual.

Cuando describa a su hijo trate de no usar el término “tímido”. El uso de esta palabra como parte de la descripción puede alentar a su hijo a pensar y actuar de esa manera... Desde luego, la familia, los amigos y otras personas pueden hacer comentarios inocentemente acerca de la timidez frente al niño. Puede minimizar la timidez si dice que su hijo no es tímido sino que le lleva algún tiempo acercarse a otras personas.

Es útil tener empatía hacia el sentimiento de timidez de su hijo. Si usted era tímido cuando era niño y pudo superarlo, comparta la historia con su hijo. También es importante que los padres aseguren a sus hijos que se necesita práctica para sentirse cómodo en diversas situaciones sociales. Leer a los niños libros sobre la timidez infantil es otra manera en que los padres pueden hablar de la timidez.

Conseguir la ayuda de los cuidadores y maestros logrará que sus esfuerzos tengan mayor impacto. Comparta cuáles son las técnicas que funcionan y cuáles no para ayudar a su hijo a vencer la timidez y trabajar en conjunto para lograr una disminución gradual de la timidez.