La sola idea de los dulces provoca una gran sonrisa en la cara de un niño. Pero también infunde miedo en el corazón de los padres.

Además de saber bien, los dulces tienen pocas cualidades a su favor (aunque, tal vez el buen sabor es suficiente). Muchas personas creen que los dulces son el mayor causante de caries dental. Además, aunque proveen calorías, los dulces rara vez proporcionan alguna nutrición. Y aunque la ciencia nunca ha corroborado el alegato, muchos padres culpan al azúcar en los dulces de causar hiperactividad en los niños.

Halloween: Una Celebración con Dulces

El Halloween se aproxima rápidamenre y los niños ya están emocionados. La fiesta de Halloween califica en primer lugar en lo que respecta a las festividades favoritas. No sólo los niños se visten con disfraces divertidos, sino también recolectan fundas de almohadas llenas de dulces. ¿Qué podría ser mejor?

Así como el Halloween puede ser divertido para los niños, éste puede ser un reto para los padres. Como padre, cómo puede mantener la diversión de la festividad pero asegurándose de que su hijo no se exceda cuando se trata de dulces. Los expertos están de acuerdo en que el primer paso es establecer normas con anterioridad a esa noche especial.

Eligiendo un Plan de Dulces

Después del dulce o travesura, pida a sus hijos que dispersen sus dulces en la mesa o en el piso. Puede intentar uno de estos tres enfoques:

  • Deje que su hijo elija diez piezas favoritas para que se quede con ellas. Done el resto de los dulces al centro de personas de la tercera edad, asilo u otra organización de caridad.
  • Deje que su hijo "cambie" sus dulces por un premio como un juguete, libro o un evento divertido.
  • Deje que su hijo elija dos o tres piezas de dulces para comer cada día. Probablemente tendrá que tratar con un pequeño lloriqueo y ruego en los primeros días, pero apéguese a sus normas y él se ajustará.
  • Deje que su hijo elija una cantidad de dulces para la semana. Una vez que termine la asignación de la semana no deje que su hijo vuelva a hurgar en la bolsa por más.

O bien, desarrolle un sistema que funcione bien en la casa. Cualquiera que sea el enfoque que usted elija, asegúrese de hacerle saber a su hijo cuál es el plan antes de la gran noche. Y si esto funciona bien, apéguese a él cada año.

Algunos Consejos Adicionales

El Halloween no tiene porque ahuyentar los buenos hábitos de nutrición. Sólo haga un poco de planeación y algo de dedicación de su parte. Para ayudar a que el Halloween sea una época saludable, the American Academy of Pediatrics proporciona algunos consejos:

  • Sirva a los niños una cena saludable antes del truco o travesura. Asegúrese de que la comida incluya lo que a ellos les gusta. De esta manera, ellos estarán llenos y menos tentados a llenarse con dulces.
  • Ofrezca a los que le digan dulce o travesura algo distinto a los dulces. Aunque es tentador dar una pieza de fruta como una manzana, esto no es una buena idea. Es díficil para un padre revisar la adulteración en la fruta. En su lugar, deles lápices de colores, etiquetas adhesivas, borradores grandes o agujetas decorativas.
  • Establezca normas acerca de cuántos dulces pueden tener sus hijos. Establezca un número de días en los cuales los dulces pueden permanecer en la casa antes de que sean desechados. Determine cuántos dulces pueden tener cada día o semana de su botín de Halloween.
  • Los niños no deben comer refrigerios mientras están pidiendo dulce o travesura. Asegúrese de que sus hijos entiendan que usted necesita revisar todos los dulces que traigan a casa antes de comérselos.
  • Esté alerta de los signos que indiquen adulteración. Éstos incluyen pequeños agujeros en las envolturas o roturas o paquetes sueltas.
  • Los padres de niños pequeños deben deshacerse de objetos peligrosos que causen asfixia. Éstos incluyen goma de mascar, cacahuates, caramelo macizo y pequeños juguetes.

Un consejo adicional sobre los dulces: Trate de no recompensar el buen comportamiento de su hijo con dulces o castigarlo por mal comportamiento reteniendo sus dulces. Use cosas no relacionadas con los dulces, como un paseo en el parque o nuevos crayones, para reconocer su buen comportamiento.