Con tanta gente que se enferma de resfriado común y de gripe, puede parecer casi imposible evitar contagiarse de uno de ellos, o de ambos. Pero usted puede disminuir en gran parte sus probabilidades. Prepárese con la siguiente información sobre el resfriado común y la gripe —y no sea la siguiente víctima.

¿Es un resfriado o gripe?

Los síntomas de un resfriado y de la gripe son un tanto similares. Esta tabla fácil de entender puede ayudarlo a determinar cuál es la infección que podría padecer.

SíntomaResfríoGripe
FiebreRara vezHabitual, alta (100 ºF-102 °F [37,8 ºC-38,8 °C]), dura entre 3 y 4 días
Dolor de cabezaRara vezComún
Malestar general, doloresLeveUsual; con frecuencia grave
Fatiga, debilidadAlgunas vecesUsual, puede durar hasta 2 a 3 semanas
Agotamiento extremoNuncaUsual; al comienzo de la enfermedad
Congestión nasalComúnAlgunas veces
EstornudosUsualAlgunas veces
Dolor de gargantaComúnAlgunas veces
Molestia en el pecho, tosLigera a moderada, tos secaComún, puede llegar a ser grave

Fuente: National Institute of Allergy and Infectious Diseases

Datos sobre el resfriado común

Un resfriado es una infección de menor gravedad de la garganta y la nariz. Se sabe que más de 200 virus diferentes provocan los síntomas de un resfriado, aunque los que causan la mayoría de dichos síntomas son el rinovirus y el coronavirus. Los síntomas del resfriado suelen durar entre una y dos semanas. Rara vez, un resfriado puede volverse una infección de las vías respiratorias inferiores en niños pequeños.

Los resfriados son extremadamente contagiosos. Un resfriado se transmite por gotitas de líquido que contienen el virus del resfriado. Estas gotitas se transportan por el aire cuando una persona infectada estornuda, tose o habla. Usted puede infectarse inhalando estas gotitas o tocando una superficie donde los virus se hayan alojado y después tocarse los ojos o la nariz. Para prevenir que contraiga un resfriado, tenga estas precauciones simples:

  • Evite tener contacto cercano con personas que estén resfriadas.
  • Lávese las manos con frecuencia.
  • No se toque la nariz, los ojos o la boca. Esto le ayudará a evitar que se infecte con gérmenes que podría haber adquirido.

Evite contagiar a otras personas con su resfriado tomando las siguientes medidas:

  • Cúbrase la nariz y la boca con un pañuelo cuando tosa o estornude. Después tire el pañuelo. Si no tiene un pañuelo a mano, cúbrase la cara levantando el brazo y doblándolo sobre la boca a la altura del codo y estornude allí. Si estornuda cubriéndose con las manos, aumenta la probabilidad de que contagie el resfriado a otras personas.
  • Lávese las manos con frecuencia.
  • Limite el contacto cercano con otras personas cuando esté enfermo.

Los antibióticos no curarán un resfriado. De hecho, no existe nada que cure un resfriado. De todos modos, ciertos medicamentos pueden ayudarlo a disminuir el malestar. Estos incluyen:

  • Tomar ciertos medicamentos de venta libre. Por ejemplo, el paracetamol ayuda a aliviar los dolores y la fiebre, mientras que los descongestivos y los antihistamínicos combaten la congestión. Sea muy precavido cuando administre estos medicamentos a los niños.
    • La Dirección de Fármacos y Alimentos (FDA) recomienda que los productos de venta libre para la tos y el resfriado no se utilicen para tratar a los lactantes o los niños menores de dos años y respalda la idea de no utilizarlos en niños menores de cuatro años. Se informaron efectos secundarios poco frecuentes pero graves, incluso aceleración de la frecuencia cardíaca, convulsiones, disminución del nivel de consciencia y la muerte. Los productos de venta libre para la tos y el resfriado incluyen descongestivos, expectorantes, antihistamínicos y supresores de la tos. La FDA todavía está revisando los datos relacionados con la seguridad de estos productos en niños de entre 2 y 11 años de edad. También se han informado efectos secundarios graves en estos grupos de edad.
  • Beba suficiente agua todos los días. Esto ayudará a que se mantenga hidratado.
  • Evite beber alcohol, ya que este promueve la deshidratación.
  • Evite el humo. Irrita una garganta inflamada e intensifica la tos.
  • Descanse bien.
  • Utilice un humidificador: un dispositivo eléctrico que humedece el aire.

Datos sobre la gripe

La gripe es una infección de las vías respiratorias altas. El virus de la influenza causa esta infección y se propaga a través del aire. La gripe es altamente contagiosa. Cuando una persona infectada estornuda, tose o habla, se expulsan gotitas diminutas llenas de partículas de la gripe. Debido a que estas gotitas son pequeñas, quedan suspendidas en el aire el tiempo suficiente para que otra persona las inhale.

Durante la época de gripe, hay uno o más tipos específicos de virus que causan esta enfermedad. Muchas veces, las personas pueden tener uno de los muchos virus que causan síntomas gripales, pero no necesariamente estar infectadas con el virus de la gripe.

La gripe y sus síntomas son más graves y, en la mayoría de los casos, más numerosos que los del resfriado común. La gripe puede derivar en bronquitis o neumonía. Además, puede ser potencialmente mortal para personas de la tercera edad, personas con enfermedad pulmonar y cualquiera con un sistema inmunitario debilitado.

Una vacuna antigripal puede disminuir las probabilidades de contagiarse gripe. Debe recibir la vacuna entre septiembre y enero (o después, ya que la temporada de gripe puede durar mucho más).

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE. UU. recomienda que todos los años se vacune contra la gripe a todas las personas mayores de seis meses. Cualquier persona que desee reducir el riesgo de contraer gripe debe considerar aplicarse la vacuna.

El lavado de manos también puede prevenir la gripe o cualquier enfermedad similar a esta. Incluso si alguien en su hogar tiene gripe, puede reducir el riesgo de enfermarse lavándose las manos. Si no tiene agua y jabón cerca, los desinfectantes de manos también son efectivos.

Lo más importante es que cuando padece gripe, necesita descansar. Y hasta que los síntomas hayan desaparecido, es recomendable no reanudar por completo su nivel de actividad. También debe tomar mucho líquido.

Para la mayoría de las personas sanas que se engripan, no es necesario el tratamiento con medicamentos antivíricos. Es posible que se recomienden estos medicamentos a personas que padecen otras condiciones clínicas, enfermedades graves o inmunosupresión. Los medicamentos antivíricos pueden ayudar a aliviar los síntomas y acortar la duración de la enfermedad. Se deben administrar en un plazo de 48 horas a partir de la aparición de los primeros síntomas. Algunos tipos de virus de la gripe estacional son resistentes a los medicamentos antivíricos.

Los medicamentos antivíricos incluyen los siguientes:

El oseltamivir (y quizá el zanamivir) puede aumentar el riesgo de autolesionarse y de sufrir confusión al poco tiempo de haberlo tomado, especialmente en los niños. Se debe controlar atentamente a los niños para detectar signos de conductas inusuales.

Para aliviar los dolores y la fiebre relacionados con la gripe, puede probar el acetaminofeno, que se encuentra en medicamentos de venta libre, tales como Tylenol. Para la congestión, congestión nasal o tos, puede tomar una combinación de descongestivo y antihistamínico.

Cuándo llamar al médico

Generalmente, no necesita llamar a un médico si padece signos de gripe o resfriado. No obstante, debe contactar al médico si presenta un alto riesgo de tener complicaciones o si experimenta alguna de las siguientes dificultades:

  • Los síntomas empeoran.
  • Los síntomas duran más de dos semanas.
  • Después de que se siente mejor, desarrolla signos de un problema más serio. Estos incluyen:
    • Náuseas
    • Vómitos
    • Fiebre elevada
    • Escalofríos que producen temblores
    • Dolor en el pecho
    • Tos con mucosidad espesa
  • Dificultad para respirar
  • Sensación de vértigo nueva o que empeora
  • Labios morados
  • Dolor o presión en el pecho al respirar

Debido a que los medicamentos antigripales que se indicaron anteriormente podrían disminuir los síntomas de la gripe y evitar la hospitalización y la muerte en las personas en alto riesgo (por ejemplo, las personas mayores de 65 años de edad, los niños pequeños y las personas con enfermedades crónicas que requieren asistencia médica frecuente), usted y su médico pueden elegir elaborar un plan antigripal si se encuentra en una categoría de alto riesgo. Al seguir dicho plan, podría comenzar a tomar un medicamento antigripal rápidamente en el caso poco probable de que la vacuna antigripal anual no lo proteja contra los síntomas de la gripe.