Image for child obesity Cuando la conversación se enfoca en la obesidad infantil en los Estados Unidos, las palabras “grave” y “epidemia” se han vuelto muy comunes. La prescripción comprobada de hacer más ejercicio y tener una mejor nutrición sigue siendo cierta, pero los niños con sobrepeso enfrentan retos únicos cuando se trata de perder peso.

¿Por qué ha aumentado la obesidad infantil y cuáles son los efectos?

Las estadísticas son inquietantes. No solo están incrementando los índices generales de obesidad, los niños más pesados son más pesados de lo que eran hace treinta años. ¿Por qué está pasando esto? Los expertos que han estudiado la obesidad infantil lo atribuyen a un cambio en el estilo de vida. El estilo de vida activo del pasado (caminar a la escuela, jugar al aire libre e involucrarse en actividades después de la escuela) ha sido reemplazado por un estilo de vida sedentario de ver televisión, jugar videojuegos y usar la computadora. Los hábitos alimenticios han cambiado notablemente; las comidas rápidas tienen más grasas y calorías, y reemplazan las frutas y verduras.

Las consecuencias de la obesidad son significativas. Un niño obeso puede desarrollar hipertensión, colesterol elevado y diabetes tipo 2. Estas afecciones pueden aumentar el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular (p. ej., infarto de miocardio, apoplejía). Además, los adolescentes mayores obesos pueden tener un mayor riesgo de muerte en la edad adulta. La obesidad también puede afectar la salud emocional. Un niño obeso puede tener problemas emocionales en la escuela, lidiar con baja autoestima y sentirse deprimido.

¿Cuál es una de las mejores soluciones?

El ejercicio es una de las herramientas principales para luchar contra la obesidad infantil. El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI) alienta a los niños de todas las edades a mantenerse físicamente activos. Si su hijo tiene sobrepeso, es obeso o incluso tiene un peso normal, el NHLBI recomienda estas medidas para mejorar la salud de su hijo:

  • Aliente a su hijo pequeño (entre 1 y 4 años de edad) a jugar activamente en un entorno seguro.
  • Aliente a su hijo mayor (5 años de edad en adelante) a participar en actividades de intensidad moderada a vigorosa todos los días. Su hijo debe tener como objetivo realizar al menos una hora por día de actividad de intensidad moderada a vigorosa. Al menos tres días a la semana deben realizar actividad vigorosa.

Algunos ejemplos de diferentes tipos de actividad física incluyen:

Tipo de ejercicioEjemplos
Intensidad moderadaCaminar enérgicamente, salir de excursión, andar en patineta, practicar deportes (p. ej., béisbol, voleibol)
Intensidad vigorosaAndar en bicicleta, saltar a la cuerda, correr, practicar deportes (p. ej., baloncesto, tenis)

La principal diferencia entre los ejercicios de intensidad moderada y los de intensidad vigorosa es la demanda del cuerpo. Las actividades vigorosas obligan al cuerpo a trabajar más. El corazón late más rápido y la respiración se vuelve más acelerada.

Un punto importante para recordar a su hijo es que existen muchos tipos de actividades en las que puede participar. Así que si no le interesa andar en patineta, por ejemplo, existen muchas otras actividades que puede probar, como:

  • Patinaje en línea
  • Karate
  • Deportes como hockey sobre césped, fútbol, fútbol americano
  • Natación
  • Gimnasia
  • Entrenamiento de resistencia con pesas
  • Escalada
  • Esquí de campo traviesa

Antes de que su hijo se involucre en una nueva rutina de acondicionamiento físico, es importante que trabaje con el médico de su hijo. Ser obeso puede añadir tensión a los músculos y huesos, y posiblemente cause dolor de espalda así como problemas de pies y tobillos. El médico puede evaluar la salud general de su hijo y recomendar ejercicios seguros.

¿Qué más puede hacerse para alentar la actividad?

Otra pieza importante del rompecabezas es enfocarse en el “tiempo de exposición a la pantalla”. El tiempo de exposición a la pantalla se refiere a la cantidad de horas por día que su hijo pasa frente a una pantalla, ya sea viendo televisión, usando la computadora o jugando videojuegos. Estas son actividades sedentarias que contribuyen a la obesidad. El NHLBI recomienda que el tiempo de exposición a la pantalla se limite a menos de dos horas por día, lo cual les proporcionará más tiempo para realizar ejercicio. Puede alentar a su hijo a mantenerse activo aún más si planifica salidas familiares, como salir de excursión, andar en bicicleta o jugar fútbol de bandera. De esa manera, toda la familia puede mantenerse más saludable.