Image for new baby articleSi acaba de ser mamá o papá, es probable que tenga una única gran preocupación: la salud de su recién nacido. Es natural preocuparse. Sin embargo, una manera de aplacar las inquietudes es armarse de información. Conozca cuáles son los síntomas a los que debe estar atento y cuándo buscar atención médica.

Primero lo primero

Acostúmbrese a la rutina normal del recién nacido. Por ejemplo, ¿con qué frecuencia come y duerme? ¿Cuántas veces suele necesitar cambiarle los pañales por día? ¿Cómo le responde normalmente? El comportamiento característico del bebé lo ayudará a determinar si se siente bien o si hay algún problema.

Además, préstele atención a su instinto. Si cree que el bebé puede estar enfermo, llame al médico de inmediato. Es común que los padres de recién nacidos llamen al pediatra con preguntas e inquietudes. Por ello, no dude en solicitar consejo experto.

Esté preparado

Si tiene la siguiente información médica a mano, sentirá que tiene la situación más controlada:

  • El nombre y el teléfono del médico del recién nacido
  • El horario del consultorio y el horario de guardia del médico
  • Instrucciones respecto de qué hacer fuera de dichos horarios
  • Ubicación del hospital con el que está afiliado el médico
  • Nombre, número de teléfono y dirección de la farmacia que utiliza

Si necesita llamar al médico, esté preparado para las preguntas que podrían llegar a hacerle, por ejemplo:

  • ¿Qué síntomas tiene el recién nacido?
  • ¿Qué temperatura tiene? (Nota: Por lo general, se utilizan termómetros rectales para los recién nacidos.)
  • ¿Cuántas deposiciones tuvo? ¿Tiene heces blandas? ¿Cuántas veces le cambió el pañal?
  • ¿Qué vacunas le dieron al recién nacido? ¿Está al día la vacunación?
  • ¿Tiene alguna alergia o condición de salud?
  • ¿Toma algún medicamento el recién nacido? De ser así, ¿qué tipo de medicamento y en qué dosis?

Además, tenga en cuenta que es posible que deba tomar notas de las instrucciones que le den el médico o enfermero. Por ello, tenga lápiz y papel a mano.

Otra forma de prepararse es aprender primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar (RCP) para lactantes. Es posible que el hospital ofrezca estos cursos. También puede buscarlos en línea (por ejemplo, en la Cruz Roja Americana o la American Heart Association [Asociación Estadounidense del Corazón]).

Problemas de salud

Llame al médico si el recién nacido:

  • Tiene tos.
  • Tiene problemas oculares (por ejemplo, mucosidad o enrojecimiento).
  • Tiene goteo nasal, lo que puede dificultarle la respiración.
    • Nota: Puede utilizar un aspirador pera de goma para extraer el moco de la nariz.
  • Vomita.
  • Come menos de lo normal o tiene problemas con el amamantamiento (por ejemplo, dificultades para prenderse al pezón).
  • No tiene deposiciones.
  • Las heces son más blandas de lo normal.
  • Llora más de lo usual y no se lo puede calmar.
  • Tiene dificultades para dormir.
  • Tiene sangre o pus en el ombligo o en el pene.
  • Tiene una erupción cutánea.
  • Le supuran los oídos.
  • No responde a los sonidos.

Si el recién nacido presenta algunos de estos signos, llame al médico inmediatamente:

  • Temperatura rectal por encima de 100,4 °F (38 °C)
  • Temperatura rectal por debajo de 97,8 °F (36,5 °C)
  • Problemas respiratorios, como dificultad para respirar o respiración rápida
  • Otros signos de que no esté recibiendo suficiente oxígeno, como labios o uñas de las manos azulados
  • Cansancio o somnolencia extremos, dificultad para despertarse
  • Laxitud
  • Signos de deshidratación (cambio de menos de seis pañales en 24 horas, ojos hundidos, puntos blandos hundidos, llanto sin lágrimas)
  • Fontanela con aspecto inflamado
  • Convulsiones
  • Piel u ojos amarillentos
  • Orina, heces o vómitos sanguinolentos
  • Lesiones en cualquier parte del cuerpo, especialmente en la cabeza

Si está muy preocupado y cree que se trata de una urgencia, llame al servicio de emergencias para solicitar una ambulancia.

Para cuidar de la salud del recién nacido, necesita saber cuáles son los síntomas a los que debe estar atento y estar preparado en el caso de que sea necesario darle atención médica. Recuerde que muchas madres y muchos padres se sienten de la misma manera que usted y recurren a médicos y enfermeros en busca de ayuda y guía. Si en algún momento se siente preocupado por la salud de su pequeño, llame al médico.