canoaEl campamento de verano es un excelente lugar para que su hijo construya recuerdos que lo acompañarán toda la vida —hacer amigos, aprender nuevas habilidades y conectarse con la naturaleza. A continuación, encontrará algunos pasos que puede seguir para asegurarse de que su hijo tenga una experiencia de campamento segura y saludable.

Prepare a su hijo

Es posible que le preocupe que su hijo no esté preparado para el campamento de verano, en especial, si padece una enfermedad (p. ej., diabetes), alergias a alimentos o si son muy pequeños. Antes de escoger un campamento, asegúrese de que su hijo esté listo para asistir. Hable con su hijo y evalúe sus intereses, sus capacidades y su bienestar físico, mental y emocional generales. Tenga en cuenta estos factores al elegir un campamento.

Antes de enviar a su hijo a un campamento, le conviene llevar al niño al pediatra para que le realice un examen exhaustivo. La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda que le proporcione al campamento un resumen completo de la salud de su hijo. El resumen debe incluir información sobre enfermedades recientes o actuales, cirugías o lesiones y alergias. Asegúrese de que su hijo esté al día con todas las vacunas recomendadas. Si su hijo viajará al exterior como parte del campamento, visite el Centers for Disease Control and Prevention (CDC) sitio web para obtener información sobre las vacunas particulares o los peligros para la salud que existen en el lugar de destino.

Si su hijo presenta una circunstancia especial, como una enfermedad continua, trabaje junto con su médico y el campamento para diseñar un plan. El médico de su hijo puede ayudarlo a determinar si el niño puede asistir al campamento de manera segura. Si el niño toma medicamentos o necesita tratamientos, trabaje junto con el campamento y el médico de su hijo a fin de diseñar un plan para saber cómo se abordará la administración de medicamentos y los tratamientos.

Si su hijo tiene alergia a alimentos, tal vez le preocupe que les resulte difícil elegir alimentos seguros mientras se encuentran en el campamento. Consulte al campamento sobre las políticas de almacenamiento, preparación y limpieza de alimentos. Es posible que pueda enviar alimentos para su hijo al campamento. Si su hijo usa una autoinyección de epinefrina (como EpiPen) para controlar las reacciones alérgicas, asegúrese de que sepa cómo usarla. Hable con el personal del campamento y asegúrese de que ellos sepan cómo administrársela a su hijo si es necesario.

El hecho de extrañar el hogar puede ser un problema para los acampantes y los padres. Siga estos pasos para evitar que su hijo extrañe volver su hogar:

  • Involucre a su hijo: un niño que participa en la elección y la preparación para el campamento puede sentirse más entusiasmado y extrañar menos el hogar.
  • Sea abierto: hable abiertamente sobre extrañar el hogar puede ayudarlo a usted y ayudar a su hijo a ser realista respecto de cómo será estar lejos de casa.
  • Sea positivo: estimule a su hijo. Comparta sus recuerdos felices de campamento cuando era un niño.
  • Practique: si a su hijo le preocupa mucho el hecho de extrañar el hogar, organice que se quede unos días lejos de casa, con familiares o amigos, para practicar.

Evite hacer arreglos de “recogida” con su hijo. Pueden debilitar su confianza y capacidad de pasarla bien en el campamento. Si realmente le preocupa que su hijo extrañe mucho el hogar, pregunte al personal del campamento cómo abordan este tema.

Elija un campamento que esté...

Considere elegir un campamento con American Camp Association (ACA) acreditación. Esto significa que el campamento al que asistirá su hijo ha sido evaluado por la ACA y cumple con 300 normas que van desde capacitación del personal hasta preparación ante emergencias.

Asegúrese de que el campamento que elija para su hijo esté preparado para actuar ante emergencias médicas. El AAP recomienda que todos los campamentos tengan políticas y procedimientos para actuar ante emergencias médicas. El campamento al que asista su hijo debe cumplir con estos requisitos:

  • Políticas sanitarias escritas que hayan sido aprobadas por un pediatra o médico de familia
  • Políticas para abordar brotes infecciosos, como gripe
  • Conocimiento de los peligros de salud locales, como enfermedad de Lyme
  • Personal que haya sido debidamente capacitado para usar un desfibrilador externo automatizado (DEA) si hay uno en el campamento
  • Personal que tenga certificación en primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar (RCP)
  • Los registros del campamento deben tener información de contacto en caso de emergencia para cada acampante

Cualquier campamento que considere debe ser idóneo en el tratamiento de afecciones que con frecuencia afectan a los acampantes, incluso:

Better Business Bureau brinda estos consejos para encontrar un campamento adecuado para usted y para su hijo:

  • Visite el campamento antes de realizar un depósito de dinero. Revise las áreas de dormitorio y duchas. Trate de notar el nivel de compromiso del personal.
  • Pregunte sobre las tarifas. ¿El depósito es reembolsable? ¿Hay tarifas adicionales por actividades especiales?
  • ¿El campamento realiza controles de antecedentes de todos los empleados?
  • Pregunte sobre las instalaciones médicas, en especial, si su hijo tiene necesidades médicas especiales.
  • Pregunte sobre los procedimientos de seguridad. ¿De qué modo el campamento hace cumplir las reglas de seguridad?
  • Pida referencia a padres que hayan enviado a sus hijos al campamento.

Si las respuestas a estar preguntas no lo satisfacen, considere elegir otro campamento para su hijo.

El AAP recomienda que todos los campamentos brinden una dieta saludable a los acampantes. Los campamentos deben seguir las pautas federales para nutrición en las escuelas. El agua para beber debe estar disponible para los acampantes todo el día. Se deben limitar las bebidas azucaradas, incluidas las bebidas deportivas. Además, los acampantes deben hacer al menos 30 minutos de actividad física por día (aunque la mayoría hará mucho más).

El campamento puede ser una excelente experiencia para usted y para su hijo. Asegúrese de "hacer los deberes" para estar tranquilo de que está eligiendo el campamento más adecuado para usted y para su hijo. Cuando se sienta seguro de que ha elegido el campamento correcto y de que su hijo está listo para asistir, ¡puede enviarlo con total tranquilidad!