La tuberculosis es una enfermedad contagiosa que casi siempre afecta a los pulmones. Es causada por una bacteria específica ( Mycobacterium tuberculosis). Anualmente, hay alrededor de 9 millones de casos en el mundo. Si planea viajar al exterior, ¿cómo puede disminuir el riesgo de la tuberculosis?

¿Cuál es el riesgo para los viajeros?

Si usted es un viajero internacional, puede tener mayor riesgo de contraer tuberculosis porque:

  • Es posible que visite países en los que es frecuente esta enfermedad.
  • Viaja en un medio de transporte cerrado (como un avión), en el que puede compartir el espacio aéreo con alguna persona que tiene tuberculosis activa.

La Organización Mundial de la Salud da los perfiles de los 22 países con una gran cantidad de casos, donde se produce el 80% de los casos nuevos de tuberculosis por año. Se pueden encontrar lugares de riesgo en todo el mundo, pero la mayoría de los casos ocurren al sur del Sahara en África, en partes de Sudamérica y Asia.

¿Cómo se transmite la tuberculosis?

Cuando alguien con tuberculosis activa tose, las bacterias se propagan por el aire y pueden ser inhaladas por las personas que se encuentran cerca. Lo más probable es que la enfermedad se transmita de una persona a otra en lugares cerrados porque:

  • Las gotas de agua que transportan a la bacteria se dispersan más al aire libre.
  • La radiación ultravioleta del sol mata a la bacteria de la tuberculosis.

Por suerte, la exposición a la bacteria no implica que automáticamente se manifieste la enfermedad. Si su sistema inmunitario es normal, las defensas de su organismo construirán inmediatamente una “fortaleza” alrededor de la bacteria. De esta manera, la enfermedad puede permanecer latente en su cuerpo durante años, posiblemente toda la vida. Si la bacteria permanece inactiva, la persona se considera infectada, pero no tiene tuberculosis activa y no puede infectar a otras personas.

La tuberculosis se vuelve activa y sintomática cuando la fortaleza del sistema inmunitario ya no puede contener la proliferación de la bacteria. Por lo general, esto sucede cuando el sistema inmunitario está debilitado debido a ciertas condiciones, como el cáncer, el VIH y la diabetes sin un control adecuado.

Cuando la tuberculosis se vuelve activa en los pulmones, el cuerpo comienza a mostrar síntomas, como por ejemplo:

  • Tos fuerte que dura más de 2 semanas
  • Tos con sangre o esputo (mucosidad proveniente de los pulmones)
  • Debilidad o fatiga
  • Pérdida de apetito
  • Pérdida de peso
  • Sudoraciones nocturnas
  • Fiebre

¿Cuáles son las pruebas que se deben realizar según las pautas para viajeros?

La detección de la tuberculosis se realiza mediante una prueba cutánea. En América del Norte, por lo general se usa la prueba cutánea de la tuberculina (a menudo llamada PPD, sigla en inglés que significa derivado proteínico purificado). Se inyecta una pequeña cantidad de líquido de prueba en la piel, en la parte inferior del brazo, y se mide la reacción 2 a 3 días después.

La reacción, caracterizada por la formación de una protuberancia, indica que hay infección por tuberculosis, pero no diagnostica la enfermedad activa. La falta de reacción indica ausencia de la infección; sin embargo, si la exposición fue reciente, se recomienda que se repita la prueba cutánea 8 a 10 semanas después de la exposición.

Si va a quedarse por un período prolongado en un lugar donde es común la tuberculosis, se recomienda que haga la prueba antes de partir y después de regresar de su viaje.

¿Cuál es el tratamiento?

Si la prueba cutánea le ha dado positivo y no tiene síntomas, le pueden indicar un tratamiento de nueve meses con un medicamento llamado isoniacida. Otra opción de tratamiento es la combinación de isoniacida y rifapentina durante 12 semanas. Los tratamientos alternativos incluyen tomar rifampicina durante cuatro meses o rifampicina más pirazinamida durante dos meses.

Muchos países disponen de una vacuna antituberculosa llamada BCG. En los Estados Unidos, se utiliza únicamente en circunstancias específicas y con las indicaciones de un especialista en tuberculosis.

Si usted tiene tuberculosis activa, su tratamiento probablemente incluirá una combinación de medicamentos, como por ejemplo:

  • Isoniacida
  • Rifampicina
  • Pirazinamida
  • Etambutol
  • Estreptomicina

En el caso de la tuberculosis pulmonar activa, será necesario que se aísle de sus compañeros de trabajo, amigos y familia durante el tratamiento a fin de evitar el contagio.

¿Cómo puede protegerse?

No hay respuestas simples, pero el riesgo es menor al aire libre y en situaciones en que hay mayor distancia entre usted y la persona que puede estar infectada.

Se deben evitar los espacios cerrados como hospitales y prisiones. Si va a estar un tiempo en lugares como estos, le convendría usar una máscara especial para prevenir la tuberculosis.

Recuerde que la tuberculosis no es exclusivamente una enfermedad respiratoria. También se transmite a través de la leche y productos lácteos no pasteurizados. Cuando viaje a regiones en las que es común la tuberculosis, evite beber leche y productos lácteos no pasteurizados o crudos.

En general, la tuberculosis no se transmite fácilmente, pero los viajeros internacionales deben tomar medidas preventivas si tienen mayor riesgo de exposición.