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Los beneficios del amamantamiento se conocen bien y con frecuencia se enfatizan. Considerar estas mismas ventajas desde el punto de vista de una viajera es revelador. Por ejemplo, con frecuencia amamantar puede consolar a un bebé en entornos poco familiares. Incluso lo más importante, la leche materna contiene anticuerpos que protegen a los bebés de bacterias y virus, lo cual puede ser crucial cuando viaje a ciertos lugares o durante las temporadas de infección del año, como la temporada de gripe.

Esta calidad protectora en la leche materna se confirmó en un reciente estudio, donde los bebes que fueron amamantados experimentaron considerablemente menos enfermedades gastrointestinales que los bebés que se alimentaron con biberón. Sin embargo otros estudios clínicos han mostrado que los bebés que son amamantados tienen una mejor respuesta a las inmunizaciones, como polio e influenza, otro beneficio clave cuando se viaja.

Inmunizaciones y Medicamentos

Cuando viaja fuera del país, podrían ser necesarias las inmunizaciones o medicamentos tanto para usted como para su bebé. El lugar a donde viaje determinará qué tipos de inmunizaciones serán necesarias. Aunque las enfermedades como difteria, tétanos y tos ferina son poco comunes en los Estados Unidos, podrían ser comunes en otros países y requieren una vacuna o refuerzo. Ciertos países en desarrollo podrían requerir inmunizaciones contra enfermedades como hepatitis A, hepatitis B, influenza, encefalitis japonesa, tifoidea y fiebre amarilla.

Si usted está amamantando, todavía puede inmunizarse segura y efectivamente. Las vacunas no afectarán la seguridad del amamantamiento, ni el amamantamiento interferirá con la forma en cómo actúe la vacuna. Sin embargo, tenga en mente que algunas vacunas no se pueden administrar a los bebés que tengan menos de cierta edad y no todas las vacunas ofrecen al bebé inmunidad a través de la leche materna. Por ejemplo, las vacunas contra la fiebre amarilla, sarampión y meningitis meningocócica no proporcionan inmunidad a través de la leche materna y podrían no estar disponibles para ciertos bebés de cierta edad.

Los antimaláricos son otros medicamentos que se deben administrar tanto a usted como a su bebé. Si viaja a un área donde la malaria es común, asegúrese de que usted y su bebé reciban medicamentos contra la malaria, ya que la cantidad de medicamento que se transmite a través de la leche materna no protegerá a su bebé lo suficiente.

Producción de Leche: Manténgase Hidratada

Las mamás lactantes que viajan saben que la producción de leche podría fluctuar debido a un cambio de horario, interrupciones de sueño, diferentes patrones alimenticios y otros factores estresantes. Aumentar su consumo de líquidos y evitar el consumo excesivo de alcohol y cafeína lo ayudará a mantener una buena producción de leche.

Otro factor potencial de deshidratación es la diarrea del viajero. Si usted se enferma, es especialmente importante que incremente su consumo de líquidos, ya que al continuar amamantando disminuirá el riesgo de su bebé de desarrollar diarrea.

Almacenamiento de Leche

Si está planeando extraer o almacenar leche para llevarla consigo, es importante familiarizarse con las indicaciones de almacenamiento. La leche materna se puede almacenar a una temperatura ambiente durante hasta diez horas. La leche refrigerada estará en buenas condiciones durante hasta ocho días si permanece dentro de un rango de temperatura de 32 °F a 39°F y leche congelada puede durar hasta dos semanas. Elija un contenedor estéril para almacenar la leche y coloque una etiqueta con una fecha. Su cuerpo produce leche de acuerdo a las necesidades de desarrollo de su bebé, así que intente utilizar la leche más fresca posible.

En el análisis final, viajar con su bebé podría no ser tan fácil como viajar solo, pero con la planeación y preparación adecuadas, puede mostrarle el mundo a su bebé de una forma segura. A continuación se presenta una lista rápida de medidas que puede tomar antes de viajar:

  • Hable con un doctor de viaje o un especialista en viajes sobre qué inmunizaciones necesitarán usted y su bebé. Tomará en cuenta la edad del bebé y los tipos de enfermedades a las que podría estar expuesta antes de decidir si administra una vacuna específica para el viaje o acelerar la administración de las vacunas normales de la niñez de su bebé.
  • Asegúrese de saber cómo controlar la diarrea tanto la de usted como la de su bebé. El amamantamiento disminuye el riesgo de su bebé de padecer diarrea, pero no elimina este trastorno. Debe saber cómo preparar y usar soluciones de rehidratación. Asegúrese de ser especialmente cuidadosa con respecto al lavado de sus propias manos.
  • Hable con su compañía de seguro médico sobre la cobertura fuera del área y adquiera un seguro de viajes adicional si lo necesita.
  • Empaque agua esterilizada para la alimentación complementaria o latas de fórmula premezcladas.
  • Si está complementando la alimentación de su bebé, lleve fórmula en polvo y mézclela con agua hervida o use una fórmula enlatada premezclada.
  • Cuando viaje por avión, el amamantamiento durante el despegue y aterrizaje ayudará a equilibrar la presión de los oídos del bebé y disminuirá el riesgo de padecer dolor de oído.
  • Cuando viaje en automóvil, aproveche las capacidades del coche para inducir el sueño y conduzca durante la hora usual de sueño del bebé o en la noche. Haga paradas frecuentes a lo largo del camino para amamantar, estirar sus piernas y sacar al bebé de su asiento para coche.