¿Qué es la tiroides?

La tiroides es una glándula con forma de mariposa que cubre la tráquea en el cuello. Forma parte del sistema endocrino, una red de glándulas que regulan la función orgánica y de los tejidos mediante la secreción de hormonas al torrente circulatorio. La tiroides regula el metabolismo, el crecimiento y el desarrollo mediante las hormonas tiroideas (T4, T3). Las hormonas tiroideas regulan el metabolismo celular (la producción de energía), que afecta a casi todos los órganos y células del organismo.

Cuando la glándula tiroides produce menos hormonas de las que el organismo necesita, el resultado es el hipotiroidismo. Cuando se producen más hormonas de las necesarias, el resultado es el hipertiroidismo. La detección oportuna y el tratamiento adecuado de estas condiciones permiten a los pacientes llevar vidas activas normales. Sin embargo, la falta de tratamiento puede traducirse en efectos negativos para la salud.

¿Cuáles son los síntomas?

¿Cuáles son los indicios que debe buscar? Si presenta alguno de los siguientes síntomas o sospecha que tiene un problema en la tiroides, comuníquese con su médico.

Cuando la tiroides no produce suficientes hormonas, los sistemas del organismo funcionan más despacio. El hipotiroidismo puede provocar lo siguiente:

  • Actividad mental lenta con mala memoria
  • Actividad física lenta
  • Debilidad y fatiga
  • Intolerancia al frío
  • Piel seca y caída del cabello
  • Estado de ánimo deprimido
  • Problemas menstruales
  • Estreñimiento

Las complicaciones por no tratar el hipotiroidismo pueden incluir lo siguiente:

Cuando la tiroides produce demasiadas hormonas, los sistemas del organismo se aceleran. El hipertiroidismo puede provocar lo siguiente:

  • Ritmo cardíaco rápido
  • Incremento de sudor
  • Nerviosismo
  • Temblores en las manos
  • Ansiedad
  • Irritabilidad
  • Dificultad para dormir
  • Problemas menstruales
  • Defecación frecuente

Las complicaciones por no tratar el hipertiroidismo pueden incluir lo siguiente:

Existen versiones asintomáticas de estas condiciones de la tiroides. Esto sucede cuando no tiene síntomas, pero las anomalías aparecen en los análisis de sangre periódicos.

El hipotiroidismo y el hipertiroidismo asintomáticos se relacionan con un aumento del riesgo de padecer condiciones cardíacas. En general, se recomienda tratar los trastornos asintomáticos de la tiroides, aunque no hay consenso al respecto. Su médico puede sugerir una estrategia de espera y observación antes de decidir cómo proceder.

¿Cómo se diagnostica?

Si tiene algunos de los síntomas anteriores o tiene factores de riesgo de presentar una enfermedad de la tiroides, consulte con su médico. Se pueden solicitar pruebas para evaluar cómo funciona la tiroides.

Por ejemplo, se puede realizar una prueba de la hormona estimulante de la tiroides (TSH). TSH, una hormona que produce la glándula pituitaria, activa la glándula tiroides para generar más hormona tiroidea. El nivel de TSH en su organismo proporciona un buen indicio del funcionamiento de la tiroides. Si tiene un nivel superior a lo normal, puede significar que tiene hipotiroidismo. En cambio, un nivel inferior a lo normal puede indicar hipertiroidismo. También se puede revisar la cantidad de hormonas tiroideas T4 y T3.

También se puede solicitar una prueba de anticuerpos antitiroideos. Si su organismo identifica a la tiroides como extraña, se crean anticuerpos para atacarla. Este ataque puede causar daño y un aumento en la producción de las hormonas tiroideas. Según el tipo de anticuerpos presentes, su médico puede determinar el tipo de enfermedad de la tiroides que tiene.

¿Qué tratamientos hay disponibles?

Si le diagnostican hipotiroidismo, se pueden alcanzar niveles normales por medio de complementar la hormona en el organismo con un medicamento hormonal sintético. Este medicamento está disponible en comprimidos y se debe tomar a diario de por vida. La posología recetada por un médico se regula cuidadosa y gradualmente hasta que se haya logrado un nivel normal de TSH. La prueba de TSH tendrá que repetirse para asegurar que la posología siga siendo adecuada.

Si toma demasiado de este medicamento, puede llegar a tener hipertiroidismo, por lo que es importante que trabaje en conjunto con su médico para mantener la TSH en el nivel correcto.

Si le diagnostican hipertiroidismo, el tratamiento es más complejo y puede incluir un tratamiento farmacológico antitiroideo, betabloqueantes y yodo radioactivo. En algunos casos, se puede realizar una cirugía de tiroides, en la que se extirpa esta glándula.

Recuerde, si experimenta síntomas o tiene antecedentes familiares de enfermedades de la tiroides, no dude en pedir a su médico que realice una prueba de diagnóstico. La detección y el tratamiento oportunos de un trastorno de la tiroides pueden aumentar considerablemente su calidad de vida, por el resto de su vida.