Rerun image El apéndice es un tubo de tejido de tres pulgadas de largo, en forma de lombriz que se extiende desde el intestino grueso. Retirarlo no tiene consecuencias negativas aparentes. Por consiguiente, por lo general se ignora... a menos que se infecte.

¿Qué Es lo que Desencadena la Apendicitis?

Una infección del apéndice: La apendicitis puede ocurrir a cualquier edad, pero es más común entre los 10 y 30 años de edad. La apendicitis afecta aproximadamente a una de cada 15 personas, o aproximadamente al 7% de la población estadounidense. Ésta puede provocar un sobrecrecimiento de otra infección (a menudo una gastrointestinal viral), o puede ser el resultado de algo que obstruya la entrada a la cavidad que va al interior del apéndice.

El peligro de la apendicitis es que el apéndice infectado se abrirá o estallará, propagando la infección al peritoneo (el revestimiento de la cavidad abdominal). Esto provoca peritonitis - una condición potencialmente de amenaza para la vida si no se trata inmediatamente con antibióticos.

En algunos casos, podría desarrollarse un absceso, rodeando al apéndice infectado y evitando que se propague la infección. Sin embargo, la presencia de un absceso por lo general no puede ser identificada definitivamente hasta que se realice cirugía. Por consiguiente, una vez detectados, todos los casos de apendicitis son tratados con cirugía para extirpar el apéndice.

Dolor y Sensibilidad, Entre Otras Cosas

Las primeras señales de apendicitis con frecuencia imitan los síntomas de un virus gastrointestinal, incluyendo:

  • Náusea y/o vómito
  • Pérdida del apetito
  • Fiebre
  • Estreñimiento o diarrea
  • Dolor en partes del abdomen, o en la espalda o el recto
  • Incapacidad de expulsar gases
  • Inflamación abdominal

Sin embargo, la señal delatadora de apendicitis por lo general es una sensibilidad y dolor incrementados en el área conocida como punto McBurney; una zona aproximadamente a la mitad en una línea entre la protuberancia de su cadera y su ombligo. El dolor empeora cuando se mueve, respira profundamente, tose, estornuda, o toca el área.

Desafortunadamente, diagnosticar apendicitis puede ser muy difícil debido a que algunos o todos los síntomas con frecuencia no están presentes. Incluso cuando todos los síntomas están presentes, con frecuencia permanecen sin ser diagnosticados. El diagnóstico puede ser especialmente difícil en las personas de la tercera edad y en niños pequeños, debido a que por lo general sólo tienen uno o dos síntomas y podrían no ser capaces de articular su dolor. La apendicitis también es difícil de diagnosticar en mujeres embarazadas, cuya apéndice (y por lo tanto, cualquier dolor por apendicitis) se mueve más arriba hacia su caja torácica mientras avanza el embarazo.

En el diagnóstico de apendicitis, es importante tener un cuidadoso historial de los síntomas del paciente y entonces realizar una examinación física minuciosa. Cuando se sospecha de apendicitis, se ordenan numerosos exámenes: rayos X, conteos de glóbulos blancos, análisis de orina para eliminar una infección del tracto urinario, y en algunos casos, una tomografía computarizada o ultrasonido - para apuntar el diagnóstico antes de prescribir el tratamiento.

La Única Manera de Tratar la Apendicitis

Una vez diagnosticada, el único tratamiento para la apendicitis es una apendicectomía; cirugía para extirpar el apéndice. Como muchos otros tipos de cirugía hoy en día, el método quirúrgico preferido generalmente es el método laparoscópico. Se hacen pequeñas incisiones en el abdomen, a través de las cuales se insertan una cámara de video muy pequeña y equipo quirúrgico. Entonces, el cirujano extirpa el apéndice con las herramientas quirúrgicas, usando el monitor de video como una guía.

Las apendicectomías laparoscópicas por lo general se prefieren debido a que son menos invasivas y requieren incisiones más pequeñas. Esto provoca estancias en el hospital más cortas (un día en lugar de dos o tres), recuperación más rápida (por lo general pocos días en lugar de más de una semana), y menos dolor post-operatorio que con la cirugía tradicional "abierta".

En algunos casos, las apendicectomías con el método abierto aún son el método elegido, especialmente si el apéndice se ha roto y ha propagado la infección al abdomen. Aquí, se necesita la incisión más grande del método quirúrgico abierto para asegurarse que el abdomen sea "limpiado" de la infección adecuadamente. Además, las apendicectomías con el método abierto se prefieren cuando se ha detectado un absceso o se sospecha de uno.

Ninguna Prevención, Sólo Rápida Acción

Actualmente no se conocen medidas que pueda tomar para prevenir la apendicitis. Sin embargo, si usted sospecha que usted o su hijo podría tener apendicitis, debería seguir estos pasos:

  • Busque examinación médica inmediatamente.
  • No use un enema o algún medicamento laxante; éstos pueden incrementar la probabilidad de que su apéndice estalle.
  • Debido a que podría necesitarse cirugía de emergencia, no coma ni beba nada hasta que se realice la examinación.
  • No tome medicamentos analgésicos antes de la examinación debido a que pueden enmascarar los síntomas, haciendo que sea más difícil el diagnóstico.

Recuperación y Regreso a las Actividades

Dependiendo si ha ocurrido o no ruptura, cuál método quirúrgico se use, y la edad y condición del paciente, la recuperación de una apendicectomía tardará desde algunos días hasta más de una semana. Durante este periodo, al principio se prescribirá descanso, después una reanudación gradual de las actividades normales. En algunos casos, usted podría consumir una dieta líquida con avance inmediato a una dieta "blanda". Generalmente, los pacientes regresan a su dieta regular en un par de días después de la cirugía. Se prescribirán medicamentos analgésicos después de la cirugía, así como antibióticos si el apéndice se ha roto. Sin embargo, prácticamente en todos los casos, cuando se trata inmediata y adecuadamente, usted puede esperar una recuperación total sin complicaciones mayores.