Insomnio se define como un sueño inadecuado o de mala calidad. Tipos de insomnio incluyen:

  • Insomnio transitorio - dura desde una noche a unas cuantas semanas
  • Insomnio intermitente - sucede de vez en cuando
  • Insomnio crónico - sucede la mayoría de las noches y dura un mes o más

El insomnio podría tomar la forma de dificultad para quedarse dormido, o despertar a media noche o en la madrugada.

En el transcurso de un año, aproximadamente una tercera parte de los adultos experimentan algún nivel de insomnio, y del 10% al 15% tienen insomnio más severo o crónico. El insomnio podría causar problemas durante el día, como cansancio, una falta de energía, dificultad para concentrarse, e irritabilidad. El insomnio no es una enfermedad. Más bien, es un resultado de una conducta o un síntoma de un problema mental o físico subyacente. Existen muchas causas de insomnio.

El insomnio transitorio e intermitente generalmente ocurre en personas que están experimentando temporalmente uno o más de lo siguiente:

  • Una crisis o estrés en la vida
  • Un cambio en el entorno del sueño, incluyendo factores como ruido, luz, o temperatura
  • Problemas en el horario de sueño/vigilia como los que son a causa de desfases horarios o cambio temporal de turno en el trabajo
  • Efectos secundarios de medicamentos

El insomnio crónico por lo general es a causa de una combinación de factores. Las condiciones médicas o factores que podrían interrumpir el sueño incluyen:

El insomnio crónico también podría ser a causa de factores conductuales. Éstos incluyen:

  • Abuso de nicotina, cafeína, alcohol, u otras sustancias
  • Ciclos interrumpidos de sueño/vigilia por turno laboral u otros horarios de actividad nocturna
  • Estrés crónico

Para algunas personas, el insomnio se vuelve más grave por:

  • Esperar tener dificultad para dormir y preocuparse al respecto
  • Tomar siestas excesivas en la tarde o noche