La enfermedad pulmonar obstructora crónica (COPD) se refiere a dos enfermedades pulmonares que están estrechamente relacionadas: enfisema y bronquitis crónica. Aunque con frecuencia estas enfermedades ocurren juntas, usted quizás tenga más síntomas característicos de una que de la otra. En ambas condiciones, el flujo de aire que sale de los pulmones está restringido, haciendo que la respiración sea muy difícil.

Hasta un 90% de los casos de COPD son causados por fumar, y los fumadores son 10 veces más propensos a morir debido a la enfermedad. Las infecciones pulmonares frecuentes y la exposición a ciertos químicos industriales también puede ocasionar COPD, y algunos casos están relacionados a anormalidades genéticas. Aproximadamente 14 millones de estadounidenses tienen COPD, lo cual ocasiona aproximadamente 120,000 muertes al año. Aunque los cambios en el tejido pulmonar difieren entre las dos enfermedades, las causas y los tratamientos son similares.

Bronquitis Crónica


Bronquitis Crónica

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La bronquitis crónica se caracteriza por un tejido inflamado en las vías respiratorias y por una excesiva producción de mucosidad. Esto conlleva a una tos persistente y productiva que dura varios meses cada año. A veces las vías respiratorias grandes y pequeñas de los pulmones se vuelven estrechas, y la cubierta de los pasajes puede deteriorarse. Esto dificulta el llevar aire hacia adentro y hacia afuera de los pulmones, provocando falta de aliento. Más de 12 millones de estadounidenses tienen bronquitis crónica.

Enfisema


Pulmón Enfisémico

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En el enfisema, las paredes entre los diminutos sacos de aire en los pulmones pierden su capacidad para estrecharse, se debilitan y se rompen. A medida que el tejido pulmonar se vuelve menos elástico, el aire queda atrapado dentro de los sacos de aire, y el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono se ve perjudicado. Cerca de tres millones de estadounidenses tienen enfisema.