La cistitis intersticial (IC, por sus siglas en inglés) es una inflamación severa y crónica de la vejiga que es tanto perjudicial como dolorosa. Muchas más mujeres que hombres sufren de este padecimiento; de las 700,000 personas con IC, el 90% son mujeres.

Los síntomas de la IC son notoriamente variables y pueden diferir de una persona a otra, o para una persona de un día para otro. Las personas con IC normalmente tienen una urgente y frecuente necesidad de orinar. Ellas pueden experimentar incomodidad recurrente, sensibilidad, presión o dolor intenso en la vejiga y el área pélvica de alrededor. Con frecuencia el dolor se intensifica a medida que la vejiga se llena y puede ser exacerbado por el contacto sexual.

La IC generalmente es diagnosticada después de otros padecimientos con síntomas similares, tales como infección de la vejiga, herpes e infección vaginal, han sido excluidas.

La causa de la IC es desconocida. Aunque sus síntomas pueden imitar una infección de la vejiga, la IC no parece ser causada por bacterias. Una teoría propone que la IC es causada por un agente infeccioso que simplemente no ha sido detectado aún. Una teoría diferente sostiene que la IC es una reacción autoinmune; todavía otra, sostiene que ésta está relacionada con las alergias. Debido a que ésta varía tanto en los síntomas y severidad, la IC no puede ser un padecimiento sino varios.

Un variedad de tratamientos con frecuencia son intentados solos o en combinación antes que se encuentre uno que funcione. Los antihistamínicos orales tales como la hidroxizina (Atarax) y la certirizina (Zyrtec) pueden proporcionar alivio y la somnolencia que estos producen con frecuencia se pasa con el tiempo. Otros medicamentos usados para la IC incluyen el pentosan polisulfato de sodio (Elmiron), el piridio y los medicamentos antiinflamatorios.

Dilatar la vejiga por medio de llenar su capacidad con agua por 2 a 8 minutos es con frecuencia útil, pero aunque los efectos benéficos pueden persistir por meses, los síntomas normalmente regresan eventualmente. En algunos casos, los medicamentos tales como el dimetilsulfóxido y el heparin puede ser introducidos dentro de la vejiga con un catéter; la alteración real de la vejiga es rara vez usada para tratar la IC.

Otros Tratamientos Propuestos para la Cistitis Intersticial

No existen tratamientos naturales bien documentados para la cistitis intersticial, pero unos pocos complementos han mostrado promesas.

Quercetina

Quercetina es un bioflavonoides que puede tener propiedades antiinflamatorias. Un pequeño ensayo doble ciego controlado con placebo descubrió que un suplemento que contenía quercetina redujo los síntomas de la cistitis intersticial.11

Arginina

El aminoácido arginina ayuda al cuerpo a fabricar óxido nítrico, una sustancia que relaja los músculos lisos como aquellos encontrados en la vejiga. Basado en este mecanismo, la arginina ha sido propuesta como un tratamiento para la IC.1,2

Un ensayo de 3 meses doble ciego de 53 individuos con cistitis intersticial encontró sólo débiles indicaciones de que la arginina podía mejorar los síntomas de la cistitis intersticial.3 Varios participantes abandonaron el estudio; cuando éste fue adecuadamente tomado en cuenta usando un método estadístico llamado "análisis ITT," ningún beneficio en absoluto pudo ser probado.

Un muy pequeño estudio doble ciego también fracasó en encontrar a la arginina más efectiva que el placebo.4

Glicosaminoglicanos

Existe alguna evidencia de que en la cistitis intersticial la capa superficial de la vejiga sea deficiente de substancias naturales protectoras llamadas glicosaminoglicanos.12 Esto en cambio puede permitir a la vejiga llegar a inflamarse; esto también puede iniciar reacciones autoinmunes.

Basados en estos descubrimientos altamente preliminares, tomar glicosaminoglicanos complementarios (también conocido como mesoglican) ha sido sugerido para la cistitis intersticial. Sin embargo, aún no existe evidencia de que estos pudieran ser útiles.

TENS

La estimulación eléctrica transcutánea o TENS (por sus siglas en inglés), es usada principalmente (con resultados encontrados) en el tratamiento del dolor muscular. Ésta también ha sido tratada en la cistitis intersticial, pero hasta ahora la evidencia de que ésta funcione es altamente preliminar.13

Dieta

Aunque no existe evidencia sólida de que los cambios alimenticios puedan aliviar el IC, muchas personas encuentran que ciertos alimentos incrementan sus síntomas. Los culpables citados con más frecuencia son el café, el chocolate, el etanol, las bebidas carbonatadas, las frutas cítricas y los tomates.14 Basados en estos reportes, puede ser valioso experimentar con su dieta.